Acerca del libre pensamiento

ley antisectas

Entre todas las difamaciones que se hicieron y los absurdos inconcebibles que se atribuyen al maestro Mehir, quisiera hacer algunos comentarios sobre las declaraciones realizadas a los medios por supuestos “ex” discípulos que lo acusan y que iniciaron todo este brote de auténtica discriminación y persecución ideológica, encendiendo de pronto, súbitamente, para quien sabe decodificar críticamente la información de los medios, la duda sobre la existencia auténtica de un sistema democrático en Argentina.

Primero intentaría aclarar que cuando las personas no pueden asimilar el conocimiento de la verdad, se defienden de él a través del mecanismo psíquico de la proyección. Suelen sentir que el culpable de los conflictos y tensiones inconcientes que los perturban, está afuera, es “otro”. Este mecanismo hace que, por ejemplo, algo tan obvio para nuestra cultura actual, como la afirmación de que la tierra gira alrededor del sol, haya condenado a la hoguera a ciertas mentes vanguardistas en la Edad Media europea. Eran culpables porque socavaban un sistema perceptual impuesto a través de miedos y supersticiones, un sistema de poder que sostenía el orden imperante.

Ahora… ¿alguna mente despierta puede sospechar que en el sistema perceptual de esta cultura hay también “tabúes”, frases hechas, prejuicios y afirmaciones basadas en la total ignorancia de las verdaderas potencialidades humanas? ¿Que la preciosa vida humana puede tener otra finalidad además de comer, copular, poseer ávidamente objetos que la muerte va a arrebatar, y que puede ser libre más allá de los condicionamientos materiales y heredados? Sí, sabemos que hay mentes vanguardistas que piensan críticamente y ponen en duda las bases cognoscitivas de nuestro sistema perceptual. A ellos nos dirigimos, porque necesitamos ayuda de lo más noble de la inteligencia argentina.

Y también sabemos que algunos librepensadores no son bien comprendidos y buscan un “hábitat” estratégico en su existencia, para poder pensar y vivir más libremente y estar más allá de la locura del siglo. Muy lejos de ser gente con el “cerebro lavado” son vanguardistas que sometieron a crítica la cultura y no quieren desperdiciar su vida en un sistema de valores consumistas y materialistas que sólo sirve para cultivar el ego y sus ilusiones de bufón… además de no querer vivir para ser un autómata bien programado que sirva únicamente para llenar el bolsillo de los poderosos… Es posible que los agentes activos transmisores del “status quo” cultural se sientan muy amenazados por estos “raros sujetos nuevos” que ELIGEN, DECIDEN, NO CONSIENTEN Y VIVEN con otros sujetos análogos… Entonces se levanta la Santa Inquisición retrógrada (Silleta, Carreras, un fiscal que ostenta el extraño poder de hacer lo que quiere con las “leyes” de nuestra “justicia”) tratando por todos los medios de silenciar a estos “raros sujetos nuevos”…

“Es una secta”, dicen, como si el cristianismo, por tomar sólo un ejemplo bien conocido, no hubiera sido una “secta” que tuvo que esconderse en catacumbas y aun así eran perseguidos, torturados y arrojados a los leones en el gran coliseo romano… Estos supuestos ex “discípulos”, que nunca lo fueron, porque no pudieron verse a sí mismos ni conocerse en profundidad, no hacen más que ser agentes de la ignorancia fatal de todas las épocas, agentes de la Mentira.

Nos allanan nuestras casas buscando… ¿qué secreta prueba…? El conocimiento no se puede “allanar”, no está en algún libro secreto escrito en la casa del supuesto “líder sectario”. El conocimiento real es la capacidad de adentrarse en las profundidades oceánicas de la propia psique y descubrir en un proceso cuyos pasos son inalterables, en un develamiento progresivo, más allá de los contenidos psíquicos reprimidos personales y hasta raciales, (residuos psíquicos como remanentes arcaicos), un inconciente sabio, un estrato colectivo, universal, un inconciente arquetípico, donde están pulsando las necesidades esenciales de todo ser humano, los dinamismos psíquicos propulsores del plan cósmico de integración del ser. Una escalera al Cielo, un plan universal que subyace detrás de los distintos lenguajes míticos y simbólicos, trasfondo común de las grandes religiones. Esta psicología profunda que va más allá de los laberintos anímicos gestados por significados desviados del natural dinamismo arquetípico, propiciados por cada sistema de asimilación e interpretación cultural, esta “psicología de la posible evolución del hombre”, es la genuina enseñanza del “conocimiento”.

Esta idea del conocimiento como un manantial que fluye desde los más profundos estados de conciencia, implica una psicología de trascendencia de todos los inútiles sufrimientos “personales” y el reencuentro con el “Sí Mismo”, el despertar de una alegría y un amor no condicionado que están en el trasfondo velado de cada uno de nosotros como seres humanos.

Desde esta perspectiva, puedo aseverar con total justicia que jamás un auténtico maestro de conocimiento, como lo es Mehir, “lava el cerebro” o “manipula” a un discípulo, sino que lo guía en un proceso de conocimiento profundo de sí, con el objetivo de liberarlo de todas las improntas oscuras depositadas en él por una educación traumática e inhibidora de sus auténticas e íntimas potencialidades individuales.

Ahora… vuelvo al comienzo de esta nota… ¡qué hilarante, absurda y mediocre esa reducción de todo este conocimiento a : “…descubrimos que la psicóloga le pasaba los datos de nuestros traumas al gurú y así él podía hacerse el “clarividente” y manipularnos psicológicamente…! ¡Cuánto miedo e ignorancia! ¡Qué mentalidad cerrada y retrógrada, fuera de época…! ¡Qué manera tan absurda de reducir el conocimiento a categorías asociativas mecánicas!

¿Cómo podrían llamarse a esta serie de acusaciones y sentencias, sin juicio previo alguno, que piden orden de captura a un maestro educador en las Ideas y encarcelan a una supuesta cómplice, Miriam Macías, una señora completamente inocente? ¿Por qué le dio la “justicia” tanto crédito a estas acusaciones ridículas, al punto de sentenciar que son culpables antes de investigar auténticamente? Estos procedimientos discriminatorios son inquisidores, dictatoriales y completamente persecutorios de una ideología. Es decir, sorprende otra vez en este país el oscurantismo retrógrado del poder impune, que parecía estar aguardando el momento de levantar las fauces aparentemente aletargadas, pero peligrosamente vivas en ciertos intereses políticos inconfesables.

¿Cómo puede un fiscal hacer tanta “mala praxis” si no estuviera avalado su poder por un estrato político de mayor jerarquía? En este momento próximo a las elecciones nacionales, sabe la ciudadanía quienes son los que desean representarlos? ¿Pueden escuchar este reclamo que pide el respeto absoluto a los derechos humanos y a la no discriminación ideológica? Un pueblo de mente libre y democrática no puede permitir esta “orden de captura” a un maestro de conocimiento con argumentos tan absurdos y retrógrados. No podemos hacernos otra vez los sordos, ciegos y mudos. Que se levanten, por favor, todas las voces que aman la libertad y edifiquemos juntos el derecho inalienable de todo individuo a elegir su ideología. Respetemos como pueblo el derecho a pensar diferente y no nos creamos más ese : “…si lo acusaron por algo será…” Que se levante esa absurda orden de captura al Maestro Mehir, que se libere inmediatamente a la señora Miriam Macías de ese encierro completamente injustificado en la cárcel, que se nos permita continuar con nuestro proyecto educativo de la escuela “El Cántaro” y se nos dé permiso oficial para llevarlo a cabo.

¡Que alguien, algún auténtico idealista, nos ayude a levantar la bandera histórica de la libertad, la justicia, la equidad, en un pueblo que no quiere más impunidad dictatorial!