Animate a cuestionar el sistema

Señores Jueces, Fiscales, Cuerpo de Policía, Periodistas y sobre todo, Señores Ciudadanos.

¿Alguna vez tuvieron el valor de cuestionar el sistema social en el que vivimos y de cuyo orden formamos parte? ¿Alguna vez cuestionaron si el accionar de la Policía, o del sistema judicial, así como la existencia o aplicación de ciertas leyes, la existencia y el resultado del sistema carcelario, el periodismo como medio de comunicación, eran justos, correctos en su proceder, y cumplían o no con la función real para la que fueron creados?

Seguramente que no, de lo contrario algo se hubiera modificado verdaderamente o al menos, ustedes habrían desistido de él.

Veo en este instante un caso muy claro que muestra la gran falencia y corrupción del sistema: el del señor Mario Indij o “Maestro Mehir”, como muchos lo conocen, a quien tuve el placer de conocer hace muchos años, a quien tengo en alta estima como a nadie y cuya integridad moral y pureza de corazón no pondría en tela de juicio jamás, pues de él aprendí verdaderos valores, el respeto por el individuo y la verdadera moral.

En primer lugar, la causa se abre ante una acusación por abuso sexual, totalmente falsa, realizada por tres ex-discípulas resentidas y frustradas, quienes sintieron que nos se les brindó la atención que ellas se merecían. Sumadas a estas tres, diversos padres adinerados “preocupados” porque sus hijos/hijas, de promedio de treinta años de edad y en muchos casos casados y con hijos, forman parte de un grupo que desencuadra con el “correcto e inapelable” modo de vida de treinta millones de personas. Grupo que lejos de tener tendencias criminales, estafadoras, coercitivas y destructivas, intenta vivir de un modo más correcto, sano, natural, que intenta crecer en amor al prójimo, en espíritu, que anhela ser más humanitario y que por sobre todo, piensa y se cuestiona todo antes de realizar algo.

¿Cómo puede creérsele a estas tres vulgares resentidas que luego de muchos años declaran abusos sexuales reiterados durante largo tiempo? ¿De qué forma llega a probarse o descartarse un abuso sexual en este sistema legal “tan bien constituido”? Es claro que eligieron esta falsa acusación que se considera no excarcelable para asegurarse que el Maestro esté preso, pero a ¿qué pruebas o elementos se remite la justicia para afirmar que existió o no un abuso sexual? ¿Qué pruebas existen que justifiquen para la fiscalía de Villa Carlos Paz el encarcelamiento de una persona inocente durante meses, con todo el daño y el dolor que eso implica, y luego el pedido de captura del Maestro?

¡No han encontrado pruebas ni las encontrarán! Porque ese delito nunca existió. El Maestro no sería capaz en toda su vida de cometer acto alguno ni nada que se le parezca y doy fe, porque conozco a las tres ex-discípulas agraviadas y los motivos por los cuales no pudieron continuar con la enseñanza. Si de abuso sexual se trata, ellas habrán abusado del Maestro y no al revés.

Por otro lado, ¡aberrante fue el accionar del Fiscal Mazzuchi!, que sin siquiera sopesar si la acusación era real o si existían pruebas incriminatorias, realizó 18 allanamientos casi simultáneos en la casa del Maestro y sus allegados, encarceló a una de sus discípulas, señora mayor, completamente inocente, manteniéndola como rehén durante 50 días sin mérito que lo justifique, para que el Maestro se entregue a “su” justicia.

¿Dónde se ha visto esto? ¿En qué sistema legal? ¡¿Quién controla a esta tiranía con abuso de poder que es capaz de cometer este tipo de aberraciones y a nadie le llama la atención?!

¡Ciudadanos, abramos los ojos! ¡Esto nos está ocurriendo a todos! Si el día de mañana a alguien se le ocurre acusarnos de algo porque sí, ¿vamos a ser juzgados y manipulados por estos corruptos degenerados? Si no les ponemos freno de inmediato corremos el riesgo de transformarnos en inútiles marionetas de su poder corrupto y tal vez, luego, será demasiado tarde.

Ni hablar del periodismo que se realiza en el diario “La Voz del Interior” que debería ser levantado como periódico por carecer de objetividad alguna y neutralidad en las notas que publica en un país que se asume como democrático. La Voz del Interior no sabe qué es el verdadero periodismo, no conoce la objetividad, el sentido común y los valores correctos. Desde antaño y hasta la actualidad, deformó, revirtió, retorció y filtró toda la información que los discípulos de la Escuela “El Cántaro” intentaron transmitir a la gente, degradando el nombre de un educador de vanguardia sin igual y de una Escuela de Conocimiento que será de gran valor educativo y evolutivo para la humanidad.

Y digo “Escuela de Conocimiento” y no “secta destructiva” pues este último es el modo con el que intentan referirse a nuestra Escuela, el grupo antisectas de la inquisición o “secta antisectas” que realizan el verdadero “lavado de cerebros”: señores Carreras, Navarro, Silleta.

Pero nada de esto le importa al sistema corrupto. Varios sectores del poder político y del clero promueven y promulgan la ley antisectas que ya fue aprobada en Córdoba, pero como aún no está reglamentada, se busca un blanco de tiro, un “conejillo de indias”, que sirva como experiencia. Se quiere probar la coerción psicológica en todas y cada una de las actividades que realizan los grupos sectarios.

Yo conozco personalmente a toda la gente de El Cántaro; sé que hacen y dejan de hacer lo que quieren cuando quieren, nadie los obliga ni física ni psicológicamente. ¡Ninguna coerción psicológica! ¡Ningún “lavado de cerebros”! Esta gente está demasiado en sus cabales para que le digan qué es correcto hacer y qué no.

Me pregunto, ¿a estos periodistas degradados, pervertidos, tendenciosos y por sobre todo corruptos que venden al mejor postor de billetes la información que debería hacer a un país libre de expresión, libre de culto y democrático, como dice nuestra Constitución: ¿Quién los controla? ¿Quién les pone freno? Si Usted, Ciudadano, quisiera expresarse y darse a conocer al resto de sus compatriotas ¿contaría con un diario así? Yo no, ¡nadie debería hacerlo!

Esta es otra cara de la vergüenza que muestra la ciudad de Villa Carlos Paz y la provincia de Córdoba.  A veces, en rara ocasión, sucede que dentro de este sistema pestilente y aberrante, alguien es despertado por un rayo de luz, un momento de claridad, de Justicia Divina y las cosas se realizan como Dios manda, como corresponde. Mi corazón se encuentra adherido a esa única esperanza donde alguien, con sentido común, con verdadero sentido del honor, sea canal de la Verdadera Justicia y ponga freno a los vulgares.

Reclamo que levanten los ridículos cargos contra el Maestro Mehir y permitan la construcción oficial de la Escuela “El Cántaro” para el bien de todos.

Ana