Así me gusta ser mujer

Ya hace más de 5 meses que todos los discípulos de Mehir no paramos de contarle al mundo quién es verdaderamente nuestro Maestro, a veces pienso “¿Por qué seguir dando explicaciones a necios, para qué convencer a peces y cerdos…? Pero inmediatamente un influjo de luz me recuerda que allá afuera hay buscadores de la verdad que merecen saber que aún hoy, en el cenit de la materia, en el tiempo en el que el tener tomó el lugar del ser, aún hoy hay un destello de luz en medio de la oscuridad, aún hoy existe un sabio y su escuela de conocimiento con toda la Magna doctrina.

Les quiero contar que entre muchísimas enseñanzas, Mehir me transmitió lo que es ser una mujer verdadera, despertó en mí el arquetipo femenino que en mi interior dormía, por ser una mujer estúpidamente socializada y que había olvidado lo esencial.

El anhelo de ser esa verdadera mujer, es el que me despierta todos los días en el intento de dignidad.

Ser una mujer vital, femenina, con contacto fluido con la naturaleza, con eros, bella, erótica, magnética, aguerrida, de mirada inteligente y profunda, entusiasmada con los grandes ideales, ensoñadora, desplegando el arte objetivo, tierna, maternal, protectora, modesta, frugal y absolutamente consagrada, de alta dignidad, ser manifestación de los siete rayos de manera constante y natural.

Vida, belleza y virtud.

Ser inspiradora como muchas mujeres verdaderas lo fueron en todas las religiones.

El Cristo es el mayor libertador de la mujer, le da una posición que el viejo Testamento no le daba. María Magdalena representa el papel de la mujer pasional, que luego arrepentida es perdonada por el Cristo. Ella llega a ser la más intuitiva, logró despertar la visión espiritual, fue la que primero percibe al Cristo en su resurrección, antes que los apóstoles.

El profeta Moisés también las respetó, les puso el nombre que define a la mujer “Aisha”, que quiere decir “el poder de la intuición”, refiriéndose así al aspecto ensoñador y de pitonisa.

El resto de los iniciados siempre tuvieron historias de amor hermosísimas.

Mohammad con el amor de Jalisha que luego extendió a todo su harén.

Krishna tuvo dos esposas, cuando él muere en la hoguera, ellas se arrojan junto a él, acompañándolo al más allá.

Pitágoras amaba a la pequeña Teano.

Zoroastro enamorado de la bella Arduizur. A ella la matan y él la ve en visiones de su existencia post mortem. Este amor fue el estímulo de toda su vida.

Orfeo que desciende hasta los infiernos buscando a Eurídice, ella fue su fuente de inspiración.

Mujeres consagradas como Devaki, la bella Sasha, Kin sun, Wu mei…

Pero nuestra civilización se encuentra en una etapa de marcada degradación del orden natural y los valores legítimos. Kali Yuga –era sombría- transitamos una cultura enferma.

Los ideales y modelos de mujer que presenta la cultura niegan o desfiguran la femineidad. Dentro de la sociedad actual existe un proceso de degradación del rol de la mujer, que se degenera a partir de la ignorancia.

La base de la construcción de la cultura, comienza por elevar a la mujer e inmediatamente se eleva el nivel de la cultura.

Al elevarse el nivel de la mujer, para estar con ella, el hombre necesariamente tendría que elevarse y reflejar el espíritu. Simultáneamente se conformarían familias bien constituidas, hogares armónicos, se educaría a los niños con valores reales, existiría una educación real basada en la comprensión de las leyes divinas.

En medio del cenit de la materialidad, existe un faro de luz, una escuela de conocimiento que intenta transmitir al hombre, ser un verdadero hombre, y a la mujer, ser una verdadera mujer, pero la oscuridad al estar encumbrada intenta apagar ese pequeño destello de luz, en este momento utilizando a personajes como Carreras, Navarro, Mazzuchi, Lombardi, etc.

Les pregunto ¿Cómo pueden creer que el mismo hombre que intenta elevar el nivel de la mujer, luego abusaría de ella? Es ridícula e insostenible la mentira.

Obviamente quieren destruir a nuestro Maestro, a la Escuela, y a la Magna doctrina, pero la enseñanza fue transmitida por muchísimas décadas, entonces para callar el verbo no solo es necesario encarcelar y asesinar a un sabio, sino también a más de cien discípulos y a los hijos de sus discípulos, que ya tenemos introyectado todo el conocimiento y en el día a día lo ponemos en práctica como él nos lo transmitió.

Así que quien quiera intentar un camino evolutivo en esta existencia, quien quiera aprender una filosofía excelsa, despertar los valores de la verdad, justicia, ética, moralidad, dignidad, prolijidad en cada ámbito de la vida, ser mejor hombre o mujer para el bien de la familia y como consiguiente de nuestra sociedad, quien quiera ser más amoroso con el prójimo, hay un lugar donde se intenta desarrollar estas virtudes, eso es lo que aprendemos en la escuela de conocimiento el Cántaro, su fin es únicamente humanitario, benevolente y progresista, es un perfeccionamiento del ser hacia lo verdadero, lo bueno, y lo bello.

Por esto pedimos apoyo para realizar el instituto el Cántaro, y seguir con la transmisión de la enseñanza y que levanten los cargos contra el Sabio Maestro Mehir.

Como mujer creo que en la justicia existe un hombre verdadero, un hombre idealista, veraz, honesto, magnánimo, el cual no tenga su corazón y espíritu corroído por la ambición, por la corrupción y por sus intereses egoicos, debe existir ese hombre que imparta justicia con inteligencia, que sea legítimo en sus decisiones.

¡Anhelo profundamente que ese ser exista y apelo a él para que aplique de una manera veraz las leyes y se haga justicia!