Escuelas de Conocimiento y Civilización

Todos los movimientos con tendencia espiritualizantes han surgido y surgen de las angustias que plantea la existencia por un lado y la decadencia socio-cultural por otro. La historia del mundo es la historia de la Edad de Oro y Caída de las civilizaciones. A nosotros nos tocó la caída de esta civilización, tiempo que prepara cambios para el futuro. Estas épocas tumultuosas generar búsquedas por disconformismo, por ver los errores del materialismo, la falta de compasión y humanitarismo. Pero la trama es tan tupida, que estos cambios buscados no se producen de forma inmediata.

No hay modo de que las vidas de los hombres se mantengan todas en una misma línea de comprensión. Las diferencias sociales, raciales, culturales, hacen este caleidoscopio humano con tantísimos matices. En estos matices entra lo bueno y lo malo con todas las alternativas que hay en el medio.

Por eso no está en discusión los actos de justicia para proteger a los ciudadanos de todas las instancias que conllevan delitos reales. La ausencia de leyes al respecto a lo que concierne a grupos religiosos – Escuelas de Conocimiento – Sectas – Sectas destructivas – y la unificación indiscriminada de parte de la legislación actual, indica a las claras que es imprescindible y de toda justicia, un estudio exhaustivo y serio de cada una de las realidades antedichas.

Los estudios al respecto son unilaterales, condenatorios de un esceptiscismo agnóstico, tipo la organización Ravics, para los cuales todas las religiones son sometidas a una crítica que las categoriza como organizaciones empresariales con objetivos puramente terrenales, porque hasta Dios parece un Señor de Negocios; lo que indica a las claras sus escasísimas miradas hacia lo alto.

¿Cómo creen que se han gestado los procesos evolutivos de la humanidad en todas sus formas? Si estudiaran sin prejuicios y con mente abierta esa historia, podrían ver o al menos tener la sospecha de que ha sido obra de visionarios, revolucionarios al servicio del plan que gestó la creación entera.

En su chatura, todo lo que desconocen, lo que intenta sacarlos de sus matrices preestablecidas en la que viven tensionados, es todo visto como delito, todos somos delincuentes, ni un espacio para la duda, para ver si realmente las denuncias responden a la realidad, si los denunciantes responden a la verdad. Es la historia de la humanidad, las injusticias y los inocentes ajusticiados.

Por eso las Escuelas de Conocimiento y los Maestros. Por eso esta Escuela de Conocimiento y este Maestro. Para una educación superadora que nos lleve al mañana en las condiciones de libertad, fraternidad y felicidad que nos es predestinada.

Sus planes apuntan a un desarrollo más armónico y completo de todas las capacidades que nos son inherentes como género humano. No son enseñanzas improvisadas. Procuran resultados posibles siguiendo programas, estudios y técnicas establecidas, proyectadas al desarrollo de todas las capacidades intelectuales, emocionales y motrices que tenemos como personas, inspirando nuestros anhelos más altos, que finalmente son los que nos harán más sanos y felices.

La obra civilizadora de las Escuelas de Conocimiento aún no es valorada y más aún sufre persecuciones por el mismo sistema que se resiste al cambio. Es posible verlo claramente en nuestro caso, en el caso preciso de nuestro Maestro Mehir, como los medios y el aparato judicial, contradiciendo sus principios más excelsos, comete el delito de “Real Malicia” contra la expresa norma de privilegiar el derecho al honor y a la intimidad de los ciudadanos sobre la libertad de prensa.

Negando la ley y todos los antecedentes de jurisprudencia existentes y bajo una impunidad escandalosa solo atribuíble a regímenes totalitarios, dictaduras o anterior aún, La Santa Inquisición, refuerzan y fortalecen las necesidades de cambios, de renovaciones morales, legales, institucionales, que los anhelos más caros de la raza humana reclaman y que nos abarcará a todos, a los señores equivocados incluidos.

Esta Escuela de Conocimiento, este Instituto El Cántaro, tiene en sus propósitos, capacitarnos y capacitar, proyectar sus enseñanzas como una influencia sanadora, vivificante para todos los que quieran recibirlas, con una intuición de su utilidad práctica y anticipando las formas de vida de la humanidad que viene.