Persecución Ideológica y Abuso de Poder

Maestro Mehir

Nos vemos obligados a relatar minuciosamente los hechos ocurridos desde el 12 de junio de 2011, cuando el señor Mario Indij, también conocido como el maestro Mehir, y la Escuela de Conocimiento El Cántaro comenzamos a vivir una pesadilla. Ese día, un domingo trágico, el periódico cordobés La Voz del Interior, sacó como nota principal de tapa un artículo plagado de calumnias e injurias en contra del maestro Mehir. Afortunadamente, en ese momento el maestro se encontraba de viaje y, alertado de lo que estaba sucediendo en Córdoba, decidió extender unos días más su viaje hasta que la situación se aclarara bajo la luz de la justicia. Pero lamentablemente, esto jamás sucedió.

Desde entonces la fiscalía de segundo turno de Villa Carlos Paz a cargo del fiscal Ricardo Mazzuchi, y su responsable el Juez de Control Strassorier no han hecho más que evidenciar en su investigación la corrupción y los intereses creados que sustentan la causa penal abierta contra el señor Mario indij.

Mario Indij, censurado socialmente, gracias al periodismo, por incontables delitos que jamás cometió; pero legalmente acusado de uno solo, el único delito que no requiere de pruebas concretas para mandar a un hombre a la carcel: el abuso sexual. Un delito que requiere solo del testimonio de una mujer para poner a un hombre en la cárcel, y dejarlo allí librado a la suerte del sistema carcelario, mientras la burocracia decide si el delito existió o no.

Allí hubiera acabado la vida del Señor Mario Indij si éste no se hubiera encontrado de viaje, pero tal fue su suerte y tal la desgracia del fiscal de turno, que desde entonces al día de hoy ha decidido extorsionarlo a la distancia amedrentando a sus seres queridos, discípulos y familiares.

Así comenzó la persecución, primero sucedieron los allanamientos, la confiscación de herramientras de trabajo y objetos personales inútiles para la investigación, acompañados por violentos e ilegales interrogatorios que devieran suceder en el marco de una citación a declarar y no en una sorpresiva invasión de la fuerzas policiales en el hogar; luego devinieron los robos (allanamientos encubiertos) ejercidos por una nueva generación de ladrones que no se interesan por objetos de valor o dinero sino que gustan revolver papeles, llevarse agendas, documentación, celulares viejos, pendrives, notebooks, libros de escuela y revistas de conocimiento esotérico. Y todo esto ha llegado al extremo de amedrentar impunmente por medio de la violencia física, cuando sucedió que un supuesto “ratero” intentó asaltar a dos discípulas del maestro Mehir, y en el intento de escapar de aquel hombre una es arrojada al piso y arrastrada de los pelos por el asfalto generándole numerosas heridas… cuando éstas mujeres van asustadas a la comisaría para hacer la denuncia, se encuentran con la sorpresa, con el horror, de que el “presunto ladrón” es un policía de Villa Carlos Paz. Este caso ha sido denunciado, como muchos otros sin lograr ningún tipo de resultado por parte de la “justicia”.

¿Cuánto tiempo más tenemos que vivir así? ¿Cuánto tiempo más debe vivir exiliado el señor Mario Indij? Somos la prueba de que no hay garantías para él. ¡Si así accionan con nosotros, cuánto más injustos serían con él! ¿Cómo sobreviviría un hombre ya mayor a los horrores del sistema carcelario y la saña de las autoridades a cargo que no tienen ninguna intención de ser imparciales y encontrar la verdad?

También han enviado a gente especializada a visitar a su esposa y su hija, agentes de inteligencia criminal que con tono amigable, se han encargado de manejar la psicología ya asustada por tanta impunidad, íntimidándolas a colaborar si no quieren que nada malo les pase a ellas. A su hermana la han seguido, vigilado, allanado, y perseguido a tal punto de generarle graves perjuicios psicológicos que requirieron atención médica.

A los pocos días de iniciada esta cacería infame, Miriam Macías, una mujer mayor discípula de la Escuela, fue presa como anzuelo para dar con el maestro. Durante 21 días no le explicaron por qué estaba siendo detenida ni se le tomó indagatoria. Miriam estuvo 5 días en un calabozo de la comisaría Villa Carlos Paz y 44 días en la cárcel de mujeres de Bower, en condiciones infrahumanas; luego de vivir ese infierno y ante la imposibilidad de la fiscalía de sostenerla como rehén sin prueba alguna, Miriam Macias fue puesta en libertad por falta de mérito.

¿Que atrocidad más deben ejecutar para que alguien decida impartir verdadera justicia? Esto no es un caso de “abuso sexual”, es una cacería de brujas de la que más de cien familias estamos siendo víctimas.

En todos los allanamientos realizados, al abrir la puerta han encontrado hogares limpios, ordenados, prolijos, estéticos, propios de familias saludables e insertadas en la sociedad actual. No sólo no han encontrado pruebas de delito alguno, sino que se han encontrado con familias ejemplares, como ni siquiera le sucede a esta gente en sus propios hogares. No han encontrado en ningún caso armas, drogas, pornografía ni cualquier otro objeto que pueda mostrar el indicio de algún hecho delictivo. Ni siquiera un simple cigarrillo. Es por eso, que ante la frustración de no encontrar objetos que puedan aportar a la causa o llevarlos a dar con el Sr. Indij, se han visto en la obligación de hechar mano a otros recursos…

Al preguntar por qué allanaban nuestras casas siendo que la causa es contra el Maestro, la respuesta textual fue “ustedes no están siendo investigados, pero vamos a perseguirlos y allanarlos a todos hasta que él aparezca, porque en este momento él la está pasando bárbaro y vos estás acá y te está pasando esto; tírame un dato, un domicilio, un teléfono o algo y esto no pasa más”.

Fueron objeto de secuestro: más de 200 libros adquiribles un cualquier librería, escritos personales, facturas de pago de teléfono, contratos de alquiler, papeles de trámites comerciales, resúmenes de cuentas bancarias, agendas personales, títulos profesionales, computadoras que son herramientas imprescindibles de trabajo, fotocopias de terrenos que son propiedades privadas, etc.

¿Qué es lo que pretende lograr la fiscalía en cada uno de los allanamientos realizados a las diferentes familias de los discípulos del maestro Mehir? ¿Cómo se comprueba un abuso sexual llevándose como evidencias bibliotecas completas, talonarios de facturas, revistas, notebooks, cds de música infantil? Al cuestionar la relación de todos estos objetos con la causa, la respuesta fue que “todo lo referente al culto tiene que ver con la causa…” una clara muestra que esto no se trata de demostrar un presunto delito, sino de una persecución ideológica, una abierta violación a la Constitución Nacional en su artículo 14.

Una causa sustentada sin lugar a dudas por fabulaciones, sin ningún tipo de evidencias, sin realizar ningún tipo de investigación mas allá de intentar “encarcelar” al acusado a toda costa. Estamos decididos a denunciar ante todos los organismos de derechos humanos y en todos los estratos de poder político y social, la persecución ideológica como fundamento enmascarado de la trampa urdida para asesinar a un hombre inocente, y a la que estamos siendo sometidos a diario cientos de discípulos por haber elegido libremente la enseñanza de nuestro maestro.

Esta persecución ideológica, se esclarece al observar que la causa está basada únicamente en testimonios pre-armados que siguen paso a paso lineamientos de la recientemente aprobada Ley Anti-Sectas, y en base a las premisas antisectarias de Ravics (institución que responde ideológicamente a la Congregación para la doctrina de la fe, ex Santo Oficio, ex Santa Inquisición, cuya función es la discriminación y erradicación de “doctrinas no aceptables” por el sector inquisidor y ultraconservador de la Iglesia Católica, que nada tiene que ver con la verdadera Iglesia Cristiana).

Estamos denunciando graves atropellos a las libertades individuales que tienen la misma dinámica infame de la dictadura y de la Santa Inquisición, en una Argentina supuestamente democrática y libre.

Al día de hoy, el maestro se encuentra exiliado, y no “prófugo” como maliciosamente lo declara la corrupta fiscalía de Villa Carlos Paz. Su condena fue dada desde el inicio, sin pruebas, sin posibilidad de defensa, y es por esto que el maestro no se presenta ante esta supuesta justicia. Cuando la justicia queda invalidada por la corrupción evidente, también quedan invalidados sus tendenciosos términos legales, y ésto ya no se trata de un hombre “prófugo” sino “exiliado” de la injusticia de unos funcionarios corruptos.

Con todo lo expuesto, queda claro que el maestro y su Escuela estamos siendo sometidos a una persecución ideológica, encubierta por un delito inexistente, uno que no requiere pruebas concretas para dictaminar la persecución y el castigo de un hombre inocente.

Tal parece que la libertad religiosa y de culto, la libertad de creencia, el principio de privacidad, la libertad personal y el principio de intimidad no merecen el respeto del Fiscal de Instrucción Nº2 de Villa Carlos Paz, Sr. Mazzuchi, ni de su personal a cargo, ni de la policía de Carlos Paz, avalados por el enceguecido juez de control Strassorier.

Esta persecución ideológica que pesa sobre los hombros del maestro Mehir y sus discípulos nos recuerdan a las épocas más oscuras de nuestra historia que con tanto dolor los argentinos estamos intentando sanear. Creemos en la construcción de una sociedad libre, altruista, humanitaria, sobre la base de verdaderos valores morales. En este ideal de sociedad que los argentinos estamos buscando, sería inadmisible que continúen este tipo de situaciones de extrema violación de los derechos civiles y humanos. Lejos de estar coercionados y manipulados psicológicamente, luchamos por la expresión del libre pensamiento y exigimos que se nos escuche y se nos respete. Y fundamentalmente exigimos imperativamente que termine toda esta impunidad y corrupción donde se quiere encarcelar a toda costa a un hombre completamente inocente, enmascarando de supuesto delito una gravísima e inconstitucional persecución ideológica.

Nosotros somos la carnada de ésta cacería, y no nos bastaría que nos saquen el anzuelo diario con el que nos hostigan; no vamos a detenernos hasta que se levanten los injustos cargos que pesan sobre la vida un hombre inocente: el maestro Mehir.

Este es un caso signado por la inexistencia absoluta de delito. Una trama encubierta por testimoniales prearmadas según las premisas discriminatorias de una institución anti-sectaria está condenando la vida de un hombre inocente y la de cientos de sus seguidores, en el contexto de una persecución inquisidora que se está erigiendo como una tremenda violación de los derechos humanos.

¡Exigimos que ésta persecución se termine ya mismo!

El abuso de poder sigue sucediendo, y este documento pretende denunciarlo y apelar a la decidida adhesión de todas aquellas personas y estratos sociales y políticos para que nos ayuden con inmediatez a frenar el criminal atropello que significa: mentir, difamar, calumniar, asesinar moral y socialmente a un hombre inocente y perjudicar gravemente la vida de sus alumnos, por elegir libremente sus ideales.

Los discípulos del maestro Mehir