Los artilugios de la Ley Antisectas

Existe en nuestro país un nuevo artilugio jurídico que permite condenar a una persona por delitos que jamás ha cometido. Y no sólo eso,  tampoco es posible defenderse y la sentencia de culpable está dada de antemano. A la cárcel sin derecho a defensa.

Suena extraño, ¿no? Pero les aseguramos que todo es absolutamente real. Ya hay una nueva ley inconstitucional que viola todos los derechos y libertades individuales. Una ley que aún no se ha reglamentado, pero que ya se está cobrando sus primeras víctimas (el maestro Mehir y la escuela de conocimiento El Cántaro), intentando sentar precedentes de la misma.

El objetivo del presente escrito es demostrar cómo los poderes políticos corruptos pueden manipularlo todo  a través del abuso de poder, para encarcelar a una persona que no ha cometido ningún delito. Queremos demostrar cómo la sanción de una ley  inconstitucional permite un abuso de poder por encima de la libertad religiosa, del derecho inalienable al libre pensamiento, creencias, ideología  y libertad de expresión, violando así los derechos individuales que asegura nuestra Constitución Nacional y pactos internacionales.

También es nuestra intención alertar a los legisladores nacionales y al pueblo argentino en general, acerca de los peligros de esta nueva ley, y para ello brindaremos un ejemplo práctico acerca de cómo fue aplicada para violar las libertades y derechos individuales.

 

La nueva táctica jurídica: la persuasión coercitiva

Este es el nuevo nombre del artilugio jurídico que algunos abogados y políticos están tratando de utilizar para lograr poder absoluto sobre el aparato judicial: la persuasión coercitiva.

¿Qué significa esto? Significa que una persona puede arrepentirse de sus propios actos, y en lugar de tomar responsabilidad sobre los mismos, declara que fue convencido o persuadido para realizar tal o cual cosa, y que la culpa es de otra persona. De esta manera, se desliga completamente de su propio accionar, y la otra persona es declarada como culpable.

Pero la historia no termina allí. El acusado no tiene derecho a la defensa. Como se lo acusa de persuasión de la gente que tiene a su alrededor, cualquier otra persona que intente declarar en su defensa (aún si son cientos), es considerada víctima de “lavado de cerebro”, y por tal motivo sus argumentos y testimonios no se tienen en consideración. Sólo se tiene en cuenta la acusación de la persona supuestamente afectada  y nada más.

Pero aún hay algo más insólito. No hace falta presentar pruebas ni evidencias de ningún delito. Sólo es necesario declarar que uno hizo algo, pero que después se dio cuenta de que no quería, y que en realidad fue convencido a ello. Basta con que un psicólogo avale que fue así y que diga que esa persona es una “víctima”, para que ello se tome como evidencia.

De esta manera, se puede inventar un testimonio, se puede llorar en frente de un psicólogo, y eso es más que suficiente. Sólo hace falta que una o dos persona más hagan lo mismo con testimonios prearmados coincidentes, para que el acusado ya esté condenado y sin posibilidad de defensa.

 

Entonces, utilizando el nuevo delito de persuasión coercitiva, es MUY FACIL condenar a alguien en 3 simples pasos:

  1. Se inculpa a alguien de persuasión coercitiva por algún delito o motivo que se desee.
  2. Se presentan dos o tres testimonios coincidentes que declaren acerca de la persuasión, con el aval de un psicólogo que declare que fueron “víctimas”. No hace falta presentar ninguna evidencia.
  3. El acusado no tiene derecho a la defensa.

¡Culpable y sin defensa! Y hasta puede ir a la cárcel y ser declarado como culpable desde el primer día si a este artilugio legal le agregamos otro: por medio de  “persuasión coercitiva” se realizó “abuso sexual”, delito no excarcelable que considera culpable a un posible sospechoso  hasta que se demuestre su inocencia. Lo único que se requiere es que se declare haber tenido consentidas relaciones sexuales por años pero sin darse cuenta de que no era “por su propia voluntad” sino altamente sugestionado por otro sujeto.

¿Acaso todo este nuevo mecanismo judicial no trae recuerdos de viejas épocas, en donde supuestos herejes, magos y grandes vanguardistas como Galileo o Giordano Bruno fueron acusados de herejía y sentenciados en la hoguera? La similitud del proceder de aquellas viejas épocas y su correspondiente analogía con estos nuevos artilugios jurídicos es escalofriante.

 

 

La ley 9891

En la provincia de Córdoba, en febrero del corriente año, se aprobó una nueva ley ambigua e inconstitucional que le da marco jurídico a la persuasión coercitiva: la Ley 9891 o ley contra “Grupos de usan Técnicas de Manipulación Psicológica”.

Cabe señalar que esta ley ha sido aprobada rápidamente con apoyo político del partido de la mayoría, sin tratamiento ni debate en comisiones, prácticamente a libro cerrado.

En la versión taquigráfica de la aprobación de la ley en la legislatura cordobesa puede observarse que los mismos legisladores de la oposición aclaran:

  • Que la ley no tuvo tratamiento previo. Se presentó a libro cerrado y los legisladores tenían que decir si la aprobaban o no, sin posibilidad de debate sobre la misma ni investigación exhaustiva seria ni la posibilidad de realizar ninguna modificación sobre la ley.
  • Que la ley fue aprobada con el apoyo político del partido de la mayoría, y todos los legisladores de la oposición se abstuvieron en la votación, o votaron en contra.
  • Que la ley es ambigua y no da detalles acerca de la tipificación de los delitos que se pretenden penalizar, y que su definición es demasiado amplia, corriendo el riesgo de caer en terrenos que no son precisamente, a los que apunta supuestamente  la ley, es decir, la violación de los derechos individuales.
  • Los mismos legisladores expresan que el proyecto tiene muchos defectos por omisión, generalización  y por ambigüedad y que debería ser mejorado.

La Escuela de Conocimiento El Cántaro ha realizado un estudio minucioso de esta ley. Hemos publicado diferentes estudios que demuestran los peligros que esta ley conlleva en sí misma como  las violaciones de los derechos constitucionales.

 

Cabe señalar que la legisladora Chióffalo, durante la presentación de la ley, menciona como promotores y colaboradores para la sanción de la ley al abogado Walter Héctor Navarro, al periodista Sergio Carreras, y al periodista Alfredo Silleta. Un abogado mediático amoral y dos periodistas de reputación dudosa son las fuentes de la investigación parcial y reductiva de una ley que puede afectar enormemente a los argentinos, sin participación de las universidades públicas y sin investigación seria por parte de profesionales de la salud. Son ellos quienes posteriormente van a intentar sentar un precedente de esta nueva ley, para conseguir su reglamentación, logrando entonces apoyo económico para la creación de un nuevo organismo gubernamental, del cual ellos pretenden formar parte y por consiguiente verse beneficiados.

 

El caso del Maestro Mehir

En junio del presente año, el mismo periodista Sergio Carreras, quien estuvo presente durante la aprobación de esta nueva ley y colaboró con la misma, desata una ola de calumnias e injurias en La Voz del Interior, acusando al maestro Mehir de múltiples delitos, sin ningún género de pruebas, y basándose únicamente en los argumentos del abogado Walter Navarro, quien también estuvo en la legislatura durante la aprobación de la ley y fue uno de sus promotores principales.

El fiscal de 2do turno de Villa Carlos Paz, Ricardo Mazzucchi, basándose en la denuncia de este diario amarillista y sensacionalista, comienza a hacer una ola de allanamientos en todos los lugares relacionados con La Escuela de Conocimiento El Cántaro en donde el maestro Mehir imparte su enseñanza.

Por aquel entonces La Voz del Interior sabía que no tenía ninguna prueba acerca de las calumnias e injurias que publicó arruinando la vida de muchas personas. La fiscalía de Carlos Paz tampoco tenía justificativo legal para haber realizado allanamientos en las casas de los discípulos del maestro Mehir. Realiza operativos con las fuerzas armadas de elite de la policía en busca del maestro.

Es entonces cuando el abogado Walter Navarro, promotor de la ley 9891, se pone de acuerdo con 3 mujeres que son ex-discípulas del maestro Mehir, para que presenten testimonios coincidentes prearmados en contra del maestro y justifiquen el accionar del diario y del fiscal, resguardándolos legalmente.

El abogado Walter Navarro, conociendo los artilugios de la nueva ley que él está queriendo promover, instruye a estas mujeres acerca de los delitos que deben incluir en sus testimonios, y de la forma de escribir sus relatos para dar a entender la idea de “secta destructiva” y de “persuasión psicológica”.

Cabe señalar que estas mujeres fueron expulsadas de la Escuela de Conocimiento El Cántaro por falta de ética y ser poco dignas. Uno de los pilares básicos de la enseñanza del maestro Mehir radica en la libertad de pensamiento, y en los altos ideales de moral, honorabilidad, altruismo, y el cumplimiento de los propios deberes. El estudio del propio comportamiento para poder transformarse en una persona noble es fundamental. Estas mujeres, al no poder asumir la responsabilidad de sus propios actos, y al echar siempre la culpa a los demás, no pudieron seguir con las enseñanzas del maestro y se alejaron de la Escuela de Conocimiento El Cántaro.

El abogado Navarro les explica a estas 3 mujeres que para lograr condenar al maestro, es necesario escribir testimonios coincidentes y las insta a presentarlos ante  la fiscalía de Mazzucchi, iniciando así una acción penal. Les explica que no deben presentar prueba alguna, ya que su testimonio es la prueba, y que un psicólogo podría corroborarlo profesionalmente.

Entonces, estas 3 íntimas amigas, que actualmente trabajan juntas y comparten gran parte del día y de su vida cotidiana, se ponen a trabajar coordinadamente en sus declaraciones, armando un glosario de palabras claves que asegure la “coincidencia” de sus relatos, corrigiéndose los mismos entre sí, y respetando al pie de la letra cada uno de los argumentos que el abogado Navarro les solicita que agreguen a sus testimonios.

Alegan las 3 que mantuvieron “presuntas relaciones sexuales” con Mario Indij, de forma consentida, aun estando en pareja o casadas, a lo largo de los años, que viajaron por sus propios medios por todo el país para encontrarse con él, pero que ahora se dan cuenta, luego de mucho tiempo, que en realidad nunca quisieron mantener dichas “relaciones”, porque en aquel entonces se encontraban coercionadas psicológicamente. Tal declaración implica un “presunto abuso sexual” a través de la “violencia”, asegura el fiscal Mazzucchi.

Inmediatamente, una orden de captura es emitida en contra del maestro Mehir, y una ola de allanamientos, persecuciones y robos como allanamientos ilegales se producen en todas las casas, vehículos y propiedades de los discípulos del maestro.

 

Hemos publicado numerosos artículos en la página web de defensa del maestro Mehir, acerca de cómo se realizó un complot pre-armado, utilizando los argumentos del abogado Navarro para incriminar al maestro por delitos que jamás existieron, y la persecución ilegal realizada por la “justicia” corrupta de Carlos Paz.

 

También hemos publicado evidencias contundentes que demuestran la inexistencia de delitos, y cómo fue armada toda la trama de antemano, muy meticulosamente, así  como pusimos en evidencia  los verdaderos objetivos que se encuentran detrás de esta “causa” o circo mediático.

 

Las tácticas ilegales del obrar del fiscal Mazzucchi

Sin embargo, la fiscalía de Carlos Paz continúa con su persecución encarnizada en contra del maestro Mehir y todos sus discípulos.

Oficialmente, el fiscal Mazzucchi alega que existió “presunto abuso sexual” a través de la “violencia”, y por ello justifica un pedido de captura en contra del maestro. Sin embargo, en ningún momento tiene la intención de verificar si dichos “actos sexuales” siquiera existieron. Asume que los relatos son “verídicos”. No somete a las “supuestas víctimas” a peritajes psicológicos. Y tampoco acepta los testimonios de muchas personas que conocen íntimamente a estas mujeres y pueden declarar acerca de los verdaderos motivos que las llevaron a realizar semejante falsa acusación.

Extraoficialmente, el fiscal Mazzucchi está intentando encontrar al maestro Mehir para asesinarlo en la cárcel a toda costa, y realiza toda una ola de opresión y hostigamiento ilegal en contra de todos los discípulos del maestro.

Al día de hoy lleva realizados 39 allanamientos, algunos con justificativo legal y otros encubiertos en forma de robo, en muchas casas y propiedades de los discípulos ¿para encontrar evidencias de abuso sexual? Es obvio que sus motivos son otros.

Por un lado, su intención es amenazar, mitigar y oprimir. Él mismo nos amenazó en uno de los allanamientos cuando nos dijo: “Hasta que Mehir no se presente vamos a seguir allanando todas sus casas”.

Por otro lado,  y de forma encubierta, lo que intenta hacer es encontrar cualquier género de evidencias (y hasta inventarlas, como ya nos han amenazado), para demostrar la coerción psicológica, argumento que respaldaría todo su accionar ilegal.

 

La causa en contra del maestro Mehir no tiene bases ni fundamentos. No hay evidencias de ningún género. Jamás existió “abuso sexual” y ninguno de los delitos por los cuales se acusa al maestro Mehir.

El fiscal Mazzucchi sabe que no puede encarcelar a Mehir por “presunto abuso sexual” porque no tiene fundamentos para ello. Por tal motivo, su único recurso es seguir al pie de la letra los argumentos del abogado Walter Navarro que le proveen una táctica aparentemente infalible:

  1. Tiene que encontrar o inventar evidencias que den a entender la persuasión coercitiva. Eso le asegura que el peritaje de un psicólogo y los testimonios de las declarantes se tomen como verídicos sin la necesidad de demostrarlos, y así usarlos como “evidencia”.
  2. No necesita presentar pruebas ni evidencias de nada. Con el simple hecho de que un psicólogo profesional declare que existe la persuasión coercitiva, y por tal motivo,  la existencia de “víctimas”, es más que suficiente.
  3. No se toma en cuenta ninguna de las declaraciones de los discípulos del maestro Mehir que salen a su defensa y que conocen íntimamente a las declarantes. Al haber afirmado que existe la persuasión psicológica, todos los defensores del maestro tienen el “cerebro lavado”, y por tal motivo sus declaraciones no se tienen en cuenta.

 

La única base (ilegal) que sustenta al día de hoy la causa en contra del maestro Mehir son los argumentos que Walter Navarro y Sergio Carreras utilizan para promover la ley 9891, es decir el prejuicio de secta, que analoga sin discernimiento elemental alguno una secta destructiva con una escuela de conocimiento.

Volvemos a reiterar que son estos últimos los que iniciaron la ola de calumnias e injurias en contra del maestro Mehir, intentando sentar precedentes para lograr una reglamentación de la ley.

La fiscalía de Carlos Paz quiere utilizar esta táctica inconstitucional para manipular la justicia y violar los derechos individuales de cientos de familias, dictando la sentencia de culpable desde el inicio, y sin derecho a la defensa.

Éste es el caso del maestro Mehir.

Si bien la ley 9891 nos atañe directamente ya que su fundamentación afecta a cientos de familias de la Escuela de Conocimiento El Cántaro como sus primeras víctimas, sabemos que existe un grupo de políticos y legisladores que están intentando llevar esta ley a un nivel nacional, y creemos que la aprobación de una ley con estas características es sumamente peligrosa e inconstitucional y puede hacer peligrar derechos humanos inalienables defendidos en cortes y foros internacionales. Y estamos afirmando que se están utilizando estrategias inconcebiblemente análogas a la Santa Inquisición por cual los fundamentos mismos de una sociedad democrática están siendo gravemente vulnerados.