Estrategias de papel

En el contexto oscurantista e inquisidor de la tristemente aprobada ley anti-sectas en Córdoba, se urdió una trampa maquiavélica de discriminación ideológica.

Hace aproximadamente dos meses, en “La Voz del Interior”, vocero amarillista cordobés del grupo monopólico Clarín, se publicaron como afirmaciones categóricas una serie de mentiras aberrantes referidas al sabio Mehir.

La manipulación mediática de la opinión pública propiciada por intereses específicos que buscan rédito político a través de la retrógrada e inquisidora ley antisectas, para lograr posicionarse en las próximas elecciones y encumbrarse en el poder, es seguida por el pedido de captura por abuso sexual del maestro Mehir, innumerables allanamientos a su morada y a las casas de sus discípulos, persecuciones y el encarcelamiento injustificado de Miriam Macías.

Si bien se lo acusa y se lo sentencia mediáticamente de todas las aberraciones que definirían a un líder sectario destructivo, para lograr la orden de captura y el completamente injusto encarcelamiento de Miriam, se utilizó una estrategia en extremo oscurantista: acusarlo de “abuso sexual”. Obtuvieron varios beneficios aportados por esta carátula mentirosa:

1) Los medios, acusando de todos los siniestros propios de un líder destructivo, usando con reiteración efectista el latiguillo “el gurú que odia a las mujeres”, lograron una reacción previsible que predispusiera al rechazo e indignación generalizados, y que exigía implícitamente la inmediata respuesta del poder judicial.

Por las dudas de que se intensificara el recuerdo de las malas actuaciones previas como fiscal en Carlos Paz, Mazzuchi actúa inmediatamente de oficio como un paladín de la justicia con allanamientos, persecuciones, etc.

2) Convocadas algunas personas expulsadas de la escuela por falta de ética, se presenta la declaración por abuso sexual por parte de una mujer, hecho ocurrido supuestamente hace varios años “en reiteradas ocasiones”, lo que, si no fuera tan siniestra la mentira, causaría mucha gracia de lo ridículo, y entonces sin ninguna investigación previa de sus antecedentes morales ni pericia psicológica alguna, por el solo efecto de sus acusaciones (recordemos que magnificadas por la oportuna sentencia previa amarillista de los medios), se dicta la orden de captura al maestro Mehir y se encarcela y se retiene con una serie de inconcebibles errores de proceso a Miriam Macías. ¿Qué haría actuar así a un fiscal sino el estar consolidado por un poder político que garantice su impunidad?

3) ¿Por qué se elige la carátula de abuso sexual para esta cacería de la santa Inquisición dictatorial que quiere prohibir ciertas ideologías? Además de lo expuesto previamente, porque es un delito no excarcelable, que no admite libertad bajo fianza, etc.

Conclusión ridícula: Si unas 10 o 15 discípulas indignadas del maestro Mehir, denunciaran en los próximos días, que cuando fueron a reclamar a la fiscalía por este procedimiento siniestro, el fiscal o Navarro las fueron violando como respuesta a sus reclamos, y estuvieran avaladas en su denuncia por 20 o 30 testigos… ¿pedirían inmediatamente la captura de Mazzuchi y la captura de Navarro, encarcelarían al fiscal y al abogado de la misma manera impune y absurda que lo hicieron con Miriam, les dictarían inmediata orden de captura como al sabio Mehir ?

Es obvio que no lo harían. Y si lo hicieron de esta forma es por prejuicio de “secta”, por la cacería implícita que preconiza la nueva ley, y por el rédito político que esta cacería les otorga… ¿a quiénes?

Si es así la ley, proviene indiscutiblemente de la mente dictatorial, ya que cualquiera puede ser encarcelado con la sola denuncia mentirosa de un inmoral desconocido… o de varios inmorales desconocidos… sin investigación, sin llamado a audiencias previas, sin ningún derecho a ser inocente antes de demostrar lo contrario… es decir, si esta ley es tal como nos demuestran estos insólitos pasos del aparato judicial, podemos inferir sin lugar a dudas de que es una ley mucho más criminal que los supuestos y pretendidos criminales acusados…

¿Tendremos que hacer una exhibición práctica de esta locura inquisidora y dictatorial para demostrar lo que es más que obvio? Están avasallando nuestros derechos humanos. Y el pueblo debe querer saber de qué se trata.