La Voz del Interior, la secta mediática

El sábado 6 de agosto del 2011 La Voz del Interior da sus primeros pasos para cubrirse de un posible juicio. Intenta ser imparcial en relación al caso del Maestro Mehir pero como no tiene mucho ejercicio dejó entrever los intereses creados y empeoró la situación.

Dos meses antes, el 12 de junio del 2011, La Voz del Interior publicó en la primera plana del domingo una denuncia de tres páginas por presuntos crímenes cometidos por Mario Indij, también conocido como Mehir, fundador de la Escuela de Conocimiento El Cántaro, sin pruebas ni investigación periodística. Solo con una nota en el diario el fiscal de Villa Carlos Paz Ricardo Mazzuchi se vio moralmente obligado a obrar de oficio y se desató una guerra.

Actualmente al enterarse de las próximas denuncias al periodista Sergio Carreras y su empleador por calumnias e injurias La Voz casualmente se solidarizó con la causa y ofreció a los representantes de Mehir (al que acusó categóricamente de innumerables crímenes hace 2 meses) un link directo de la página de la voz del interior a la página de la defensa www.maestromehir.com.ar la cual administran los miembros de El Cántaro.

Por otro lado el diario fue a cubrir una manifestación pública que hizo la artista Viscaya obsequiando un gran Buda a la municipalidad de Carlos Paz con el fin de llamar la atención sobre la falsa acusación en contra de Mehir y las irregularidades en el proceso judicial que tienen encarcelada a Miriam Macías.

Un periodista cuyo nombre no figuró en el diario cubrió el evento y lejos de ser imparcial se ocupó mencionar en el título, la bajada de la foto y cada uno de los párrafos de la nota frases como: este sujeto sigue prófugo, imputado por abuso sexual con acceso carnal, denuncias por reducción a la servidumbre, criminal, la reclutadora de chicas, etc. dando por sentado y recordándole al lector que el Buda está muy lindo pero Mehir es un criminal. Sin mencionar el repetido recurso de las comillas como los discípulos piden “justicia” que le dieron a la nota un tono irónico y burlón.

¿Acaso creen que esto cuenta como el derecho a réplica? ¿O para que la gente escuche la otra campana hay que pagar una solicitada? Ninguna de las dos cosas sería suficiente.

Este tímido periodista dio a conocer su nombre en la edición del sábado 13 de agosto: Fernando Agüero. Siguiendo la misma línea que las notas ya publicadas, redacto un artículo con palabras de peso asociativo negativo como: “escuela de alto contenido misógino”, “acusado de graves delitos”, “los discípulos finalmente se animaron a dar la cara”, etc. Sin mencionar el grave e intencional error ortográfico al remplazar el nombre de Miriam Macías por “la colabroadora Miriam Maciel” mediante el cual este pícaro periodista hace una grosera alusión al Padre Macial Maciel quien presidió la congregación de los “Legionarios de Cristo” (Secta Catolica extremista perteneciente al Opus Dei) y fue hace poco descanonizado por haber cometido abusos sexuales a menores.

Fernando Agüero, ¿Vos también vas a “tomarte vacaciones” como Sergio Carreras cuando se inicie una causa por calumnias e injurias sobre tu nombre? ¿A cuántos periodistas más va a poner la voz del interior a seguir el caso? ¿Cuántos periodistas infames más hay en el banquito de los suplentes?… ¿Será acaso una increíble coincidencia que el fiscal a cargo de la causa, el que obró de ofició gracias a la campaña de difamación de la voz, se rompió una muñeca y tuvo también que tomarse vacaciones. Cuanta gente de vacaciones! Ojalá que su nuevo remplazo el fiscal Marchetti no obre como Fernando Agüero…

Yo personalmente creo que algún pinche del diario en su afán de tener algo que publicar y subestimando –como siempre- a la víctima de sus injurias quedó enredado entre intereses políticos y un grupo de ciudadanos influyentes que no estaban dispuestos a dejarse arrastrar por el barro. Así el diario completo se vio en el medio de un campo de batalla de una guerra que él mismo propició al transar con uno de los bandos, y ahora necesita retirarse de la escena del crimen. No puede negar lo que ya dijo pero tampoco puede darle al bando opuesto un verdadero derecho a réplica, tiene que quedar bien con Dios y con el diablo. ¿Cómo hace? Cubriendo una manifestación a favor de Mehir pero insinuando que es un criminal, difamándolo pero dándole un link para que otros cuenten la historia que él no puede contar.

Agradezco a las autoridades del diario que hayan reaccionado intentando tomar un lugar más neutral antes de que le lleguen las acciones legales. Agradecería aún más si fuesen capaz de hablar del caso en los términos que El Cántaro quiere manifestarse: intereses políticos para llevar al Congreso la ley anti sectas, la necesidad legislativa de sentar antecedentes, los aportes económicos que sustentan a RAVICS/Red de apoyo a las víctimas de sectas -predominantemente cristianas, los intereses de ciertos sectores del clérigo, persecución a la libertad de culto, persecución ideológica, irregularidades en los procesos judiciales, etc.

¡Que distintas que son las palabras que ustedes resaltan en sus artículos y nosotros en los nuestros! El problema es que mientras los acusados hablan en los términos de la defensa, ustedes MEDIADORES hablan en los términos de la acusación, y la acusación en los términos de la acusación. Y la verdad se cae de madura. Aquí no hay ningún mediador, no hay ningún trasmisor imparcial y desinteresado de la información.

Nadie quiere hablar lo que El Cántaro quiere hablar porque nadie se anima a enfrentarse a semejantes monstruos. Pero sucede que quien ya se sabe muerto no le teme a nada, y ustedes nos mataron. Nos mataron cuando entraron con armas a nuestras casas, cuando acusaron de grotescos crímenes a gente inocente, cuando encarcelaron a una amiga, cuando bajan línea y se suspenden entrevistas en canales de televisión, cuando deforman la información que publican en sus diarios, cuando nos enteramos que capacitan a los testigos en cómo deben declarar para que la acusación cuadre en la ley anti sectas, cuando se pierden expedientes, cuando remplazan gente, etc. Ya nos consideramos muertos y por eso yo no temo acusarlos de lo que verdaderamente son, por eso no temo llamarlos por su nombre: CORRUPTOS.

La voz del interior: ¿la voz de la inquisición eclesiástica? ¿la voz de la dictadura argentina? ¿la voz del nazismo? LA VOZ DE UNA VERDADERA SECTA DESTRUCTIVA: EL MONOPOLIO DE LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN.