Lo que hace una secta destructiva

09 septiembre 2011 | 10 comentarios | Cartas, Cartas Home, Todos los Artículos

Un relato en primera persona de una integrante de la Escuela de Conocimiento El Cántaro, explicando en base a su propia experiencia la diferencia entre una secta destructiva y la posibilidad de crecimiento que permite el estar bajo la guía de un hombre sabio

Primero captan a aquellos que buscan un oasis en medio del caos mundanal. ¿Cómo? Con un atractivo “speech” de promesa de paz, bienestar, silencio, etc.

En segunda instancia te invitan a desprenderte de todo lo material que te mantiene atrapado en la sociedad. Y por último, te instan a que te arrojes a la loca aventura de “vivir del aire”, alejado de todo, y de todos.

Y así fue que engancharon a mis padres. Tenía 12 años de edad cuando esto sucedió. Vendieron la casa que habían construido “a pulmón”, para llevarnos a mis hermanos y a mi a vivir en medio del monte con una casa rodante, hasta que pudieran comprar un terreno en ese lugar y construir una casa. Y también nos alejamos de todos los seres queridos.

Cabe aclarar que quien estaba a cargo de la secta, la promotora del lugar, quería formar una comunidad escenia. Y decía escuchar mensajes de Dios, que les daba a quienes pasaban por el lugar, en forma de poemas.

Ella decía que no cobraba por darles la palabra de Dios, solo aceptaba “donaciones”, y así fue que entre sus “donaciones”, estaba el techo nuevo de su casa, un galpón con todas las instalaciones, y una especie de “bunker” para cuando llegue el fin del mundo.

Esto sin contar que en el tiempo que vivimos allí, mis padres dormían separados, porque ella les sugería la castidad, mientras le revoloteaba a mi padre, quien en su afán por salir de la locura de una oficina, no hacia otra cosa más que dedicarse a la huerta.

También les llenaba la cabeza en contra nuestra: recuerdo que les dijo barbaridad de cosas para que no me dejaran hacer arte (en ese momento me gustaba el Teatro). Y para no omitir detalles, nos ponía a mis hermanos  y a mi a desmalezar el terreno, vigilándonos para que no nos escapemos (en ese entonces ellos tenían 6 y 9 años de edad).

Lejos de ser un “paraíso natural”, sentíamos que estábamos en un regimiento militar, coartados de la libertad de ser niños. Una locura, ¿verdad?

No se con exactitud que pasó en el interior de mis hermanos con semejante experiencia, aunque lo intuyo;  puedo decirles lo que me ocurrió a mí: complejo de inferioridad, evasión de la realidad, inmoralidad, cobardía, miedo de enfrentar el mundo, por mencionar sólo algunas con las que lucho a diario.

Aunque ustedes no lo crean mis padres, quienes  me llevaron a vivir esa experiencia a temprana edad, son los que hoy no están de acuerdo con la vida que llevo.

Hace 6 años conocí a Mehir, y tuve la dicha de presenciar su vida, su dedicación a la Enseñanza; cómo día a día plasmaba lo que nos enseñaba, y que doy FE de que hoy, esté donde esté, sigue haciéndolo.

En los años que hace que soy su discípula, aprendí a pararme sobre mis propios pies, a sentirme segura de mí misma, a ser honorable, a trabajar con honradez, a ir mas allá de mis miedos, y a descubrir que no hay nada que temer del mundo, ya que es el mejor sitio para aprender a ayudar al prójimo, aparte de superarse a uno mismo.

Es aquí donde les pregunto a ellos y a todos aquellos que sean dados a la reflexión: ¿Les parece que verdaderamente  tienen algún derecho para cuestionar mi vida?… “Sí”, dicen, “somos tus padres, nos preocupamos por vos”… Está bien, les pregunto algo más: ¿No les parece que con 25 años de edad y habiendo vivido semejante experiencia que, dicho sea de paso, dejo heridas profundas en mi psicología, tengo la madurez suficiente como para saber DISCERNIR entre una secta destructiva y una ESCUELA DE CONOCIMIENTO como lo es EL CÁNTARO?

Es evidente que no me conocen, que no quieren ver que me convertí en una mujer adulta, responsable de sus decisiones. Lo que esperan es que sea la niñita simbiótica que no podía separarse de  su madre por miedo a perderla, trauma que ella misma ocasionó cuando se dio cuenta que la secta en la que estábamos era destructiva verdaderamente porque ya no le hacía bien, y decidió irse para “reflexionar” sin pensar cuanto dolor producía en nosotros que pensamos que no volveríamos a verla.

Bueno, les digo que no soy mas esa niñita, ni lo seré por más cartas que manden a La Voz del Interior.
(N.R. http://www.lavoz.com.ar/ciudadanos/carta-mama-desesperada-su-hija )

¿Por qué no se sinceran con Uds. mismos y se dan cuenta que les molesta no saber que hago ni a donde voy, como siempre hicieron; que de un modo u otro escapo por momentos al patrón prefijado de hijita obediente, y eso los saca de las casillas? Y digo “por momentos”, porque también reconozco que no logro perpetuar un estado de libertad de los condicionamientos, pero aun así, hay algo que no les “cierra” en mi comportamiento, y es justamente el intento de escaparme del sistema fijado prehistóricamente.

Decidí escribir esto para que se den cuenta contra qué lucho. Me mostraron su arrepentimiento al respecto, y eso lo valoro más que nadie, porque sé que es la base de un nuevo vinculo entre nosotros, más limpio, más amoroso, más sincero.

La muerte nos acecha a cada instante, y no quiero desperdiciar ni un instante de mi vida con rencores de ningún tipo, y se que ustedes tampoco… ¿no les parece positivo, que no perdimos ni un instante en reanudar nuestro vínculo?…  Anhelo que sigamos asi.  


Nadia

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Comentarios

  1. Yolanda septiembre 16, 2011

    Es claro, los supuestos padres preocupados que acusan a nuestro Maestro de coerción psicológica, tiene un gran problema de la realidad: Se han quedado en tiempo, creyendo que sus hijos son niños inmaduros e irresponsable ante la toma de decisiones.
    Pero, sin embargo, bien visto está que los discipulos somos personas adultas, responsables y conscientes de nuestras decisiones. Sabiendo discernir en lo que es una secta destructiva y lo que es una Escuela de Conocimiento, como lo es la Escuela el Cántaro.
    Tanto cuesta creer que los hijos no es propiedad privada.

  2. maria septiembre 11, 2011

    Sres. y Sras.de toda la sociedad de nuestro amado país:Sepan diferenciar “Secta” de una verdadera Escuela de Conocimiento.El testimonio de Nadia nos muestra la locura de alguien que solo buscaba el mal ,nos ha clarificado muy bien sobre el accionar de una secta.Por lo tanto puede difenciar desde su experiencia de vida una cosa y la otra y valorar las enseñanzas verdaderas del Maestro Mehir.Todos hemos difeenciado nuestras experiencias en la vida y hemos elegido en plena facultad de nuetra mente corazón y acción que estamos junto al Maestro Mehir porque queremos y valoramos la educación que se nos ha dado durante décadas y por la cual estoy muy agradecida.Que se levanten YA los cargos contra ÉL!Apoyen la construcción del Instituto El Cántaro para el bien de la Humanidad y el desarrollo armónico del Ser.

  3. silvana septiembre 10, 2011

    es muy claro lo que enseña nuestro maestro, no es presisamente destruir, sino unir, construir pero no sobre una base degradada, mentirosa, oscura, sino, basada en el verdadero amor y el respeto. sin vinculos patologicos, sin condenar, sin ser hipocritas y asumir la responsabilidad de nuestros actos.
    aprender de los hijos puede ser una linda aventura, sin pretender poseer……………

  4. marcelo septiembre 10, 2011

    lejos de destruirnos el maestro mehir nos ayudo mucho nos enseño a disfrutar de la vida , a que nuestros actos sean justos teniendo en cuenta al projimo y a vivir con veracidad ,ser buenos ciudadanos y por sobre todo honestidad ..hoy tenga palabras de agradecimiento lejos de ser destruirme me dio herramientas para saber que hacer frente a la vida hoy puedo decir que veo a dios en cada ser y asi los trato asi intento vivir gracias maestro mehir gracias el cantaro

  5. Daniela - Diseñadora gráfica septiembre 10, 2011

    Es muy conmovedor leer los testimonios de mis compañeros de El Cántaro respondiendo a sus familias.
    Veo en todos los casos la agudeza con la que han trabajado sobre sus heridas y la firmeza con la que deciden tomar las riendas de su propia vida.
    Veo la observación de aquello que les causa dolor. Veo la capacidad de perdonar. Veo el anhelo de crear un vínculo sano y sincero.
    Lo veo en ellos y lo veo en mí. Por eso les agradezco la valentía de expresarse y de afirmar una vida que hemos elegido con total conciencia.

  6. María Fernanda septiembre 10, 2011

    “Secta destructiva”….Nada más alejado de lo que es esta Escuela de Conocimiento, de lo que enseña nuestro Maestro, que son los valores reales para una verdadera reconstrucción.
    Si hay algo que adolece esta cultura decadente, es de parámetros normales, leyes que propicien la evolución, una educación armónica minimizando los traumas de infancia, el desarrollo de las potencialidades del ser.
    Leyendo el testimonio de esta discípula me pregunto.¿Con qué autoridad moral esta madre se autotituló como “madre desesperada” y mando una carta al diario La Voz?
    En principio llevarla a esa secta destructiva…y después dejar a sus hijos para irse a reflexionar?!!!
    ¡Cuánta locura!
    Cuanto de maternidad irredimida enmascarada de psudoespiritualidad.
    La mujer de esta cultura desconoce lo que es inherente a su naturaleza femenina. Tiene una absoluta ignorancia de los deberes de su polaridad.
    ¡Que triste envejecer en verde, con semejante inmadurez en el alma, inmadurez que dicho sea de paso lleva a confundir la genuina manifestación del espíritu de una VERDADERA ENSEÑANZA con una secta destructiva y obrar en esa dirección sumándose al movimiento de los calumniadores.
    Es propio de la condición humana errar, equivocarse…pero que esto nos sirva para aprender a no tropezar con la misma piedra, y no como esta “pobre madre preocupada” que volcó toda su perturbación psicológica, toda su frustración en la vida de su hija, ADULTA, 25 años con sus facultades plenamente sanas que le dieron la posibilidad de contactarse con un CONOCIMIENTO REAL, con un Sabio verdadero, un MAESTRO:
    ¡Qué triste es envejecer en verde!
    La verdadera autoridad esta hecha de ética y de rectitud, el camino del noble que nos enseña nuestro Maestro.
    Por debajo de eso, sólo existen los pseudovalores de esta cultura enferma.
    Todos los métodos, las ciencias que enseña esta Magna Doctrina(que el Maestro supo reconstruir durante décadas) apuntan
    a sanear, a construir sobre una base firme,que son las leyes divinas, rectoras de la vida del hombre.
    Quien beba de esta fuente tiene reales posibilidades evolutivas!
    Este es un momento propicio para hacer una crítica objetiva de esta cultura y reflexionar.

  7. Mariana septiembre 10, 2011

    En le Escuela de Conocimiento El Cántaro he visto a mucha gente enferma transformarse en personas sanas, gente apática en vital, estériles en fértiles, gente con su razón obnubilada en personas con capacidad de disernimiento y razonamiento, gente disipada y viciosa transformarse en personas disciplinadas, personajes solitarios transformados en seres sociales, etc….Cómo podría, entonces, ser una “secta destructiva”?
    Obviamente estos procesos de transformación no ocurren de la noche a la mañana ni por “simples encantamientos” sino con esfuerzos continuos hechos durante mucho tiempo.
    En el transcurso de esos procesos van surgiendo aspectos indeseables, tal como en los tratamientos homeopáticos; se recrudecen primero los síntomas, se produce una crisis, y luego comienza la curación.
    Los personajes que hoy en día tan llenos de resentimientos vuelcan su odio en la figura de quien les enseñó a aplicar sobre sí mismos dichos “tratamientos homeopáticos”, muestran no solo que no comprendieron absolutamente nada acerca de estos procesos sino también que quedaron atrapados en el recrudecimiento de sus síntomas.
    Y en su locura quedaron estancados en su enfermedad, y en su malicia impiden que otros continuen libre y voluntariamente con su curación.

  8. dario septiembre 9, 2011

    Que coraje Nadia
    Espero que esta semilla de verdaderos vinculos se propage entre toda las familias nuestras , se que este es el gemen de lo que va a suceder y es poeticamente bello que asi sea.

    Al partir un beso y una flor……..
    cultivo una rosa blanca…..

    Que lindo poder partir sereno y desprendido

  9. Mariana septiembre 9, 2011

    Nadia, tu carta es impresionante! Es muy clara, simple y directa.
    Me siento profundamente conmovida por todos los testimonios de discípulos
    que en estas cartas abiertas y públicas se sinceran y muestran sus heridas.
    Me siento también, muy identificada con esta lucha por la verdad y por la purificación desde el interior para lograr otro tipo de vida más real y más sana.
    A todos ellos mi apoyo, mi cariño y mis respetos por no darse por vencidos!

  10. Mariana S septiembre 9, 2011

    Quien sepa la diferencia entre una escuela de conocimiento y una secta destructiva, sabrà màs que nadie que El Càntaro no es ninguna secta. Tu experiencia Nadia es importante para que las personas puedan llegar a darse cuenta la diferencia entre una y otra.

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