La Manipulación Mediática

 

¿Adónde quieren llegar con esos métodos invasivos de prejuicios ideológicos enmascarados? “El gurú que odia a las mujeres”… Los grandes argumentos de la prensa amarillista son “latiguillos” que se repiten una y otra vez, sin investigación alguna, sin argumentaciones… Este tipo de periodismo es el oficio de encontrar las frases más efectistas, que repetidas hasta el cansancio no expliquen nada coherente, sino que dejen una impresión negativa que tenga resonancia subconciente, invocando miedos, heridas colectivas, remanentes arcaicos…

Acá va la respuesta de una mujer que sigue esta enseñanza. Las Ideas que me transmitieron enseñan la percepción de “arquetipos” por detrás de las descripciones condicionadas de las épocas y contextos culturales. Sabemos que el modelo social de mujer fue cambiando y en cada época y cultura hay un molde perceptual diferente. Sin embargo todos los seres humanos, desde un conocimiento silencioso, una intuición profunda, más antigua que las “épocas”, sabemos que hay valores universales. Empecé a reconocer (con el proceso de conocerme en profundidad a mi misma) que la percepción social contextual me había alejado de lo que íntimamente quería ser: una mujer amorosa, maternal, bella, erótica, intuitiva, artística, ensoñadora, de una sutil inteligencia que atrape directamente las leyes cósmicas, que pueda contemplar en el templo de la naturaleza a Dios. Una mujer numínica, mágica, que dialogue con los misterios de lo inconciente. Una mujer enamorada del Espíritu, del Hombre.

¿Hay algo malo o siniestro en que se me haya encendido el anhelo de ser más cercana al “arquetipo”, más allá de los condicionamientos de esta época? Sin embargo, reconozco que no es fácil desandar la programación sociocultural de la época y que muchas veces el arquetipo puede parecer “agraviante” y me quisiera defender de esa imagen numínica, diciendo que es una “utopía”, porque para realizarla requeriría de mis esfuerzos concientes y detener la inercia de mis manifestaciones mecánicas (mis rollos asociativos). Podría también sucederme que me enoje con los arquetipos y con quien me los enseñó a ver, proyectando que el culpable de mis impotencias es “Otro” Y ESTÁ AFUERA.

Ahora… ¿no es persecución ideológica que cambiando los términos de la enseñanza, la transformen en “el gurú que odia a las mujeres”, en lugar del maestro que enseña las leyes morales universales, entre ellas el arquetipo femenino? Esa mentira es tan manipuladora y retorcida, que acompañada de otras como “reducción a la servidumbre” y “abuso sexual”, preparan a la opinión pública para una reacción mecánica de odio enceguecido y no para la pregunta elemental que yo me haría: ¿Qué habrá ofendido tanto a las mujeres o a los hombres que lo acusan para que hayan decidido mentir tan descaradamente para condenarlo? ¿Se sintieron agraviados por la enseñanza de los arquetipos? Platón enseñaba las Ideas, Leonardo da Vinci buscaba los arquetipos… ¿No se puede ser “idealista”, está prohibido creer en la evolución del hombre, en el perfeccionamiento de la cultura?

Como decía San Pablo el alma está llena de “dichos oscuros”, pero algún día conoceremos a Dios directamente. Estos “dichos oscuros”, un verbo mentiroso, hace que la psique se defienda de la verdad, urdiendo nuevas y más retorcidas mentiras. Y en el camino a no querer cambiar un ápice la propia estructura y defender “lo conocido” con uñas y dientes, de pronto alguien como mecanismo de defensa se victimiza y sentencia: el culpable está afuera.

Definitivamente, este Maestro, cuyo auténtico perfil es el de un Educador, me enseñó a través de décadas la pureza del alma humana, de la misma forma que Confucio enseñaba que el hombre era naturalmente bueno, me transmitió que la esencia del hombre y de la mujer tienen una “nobleza” original que les permite ser analogías del Dios creador y ser uno con Él. Y también me transmitió que estamos llenos de “dichos oscuros” que no nos dejan fácilmente desarrollar esa esencia íntima y universal. Y que es necesario despertar del sueño de la percepción condicionada para desarrollar nuestra esencia y ser libres.

Muchos discípulos entusiasmados con su enseñanza comenzaron a juntar el dinero para hacer un Instituto para la educación en estas ideas. ¿Y por qué no habríamos de querer enseñar lo que creemos que es bueno y puede contribuir a mejorar el mundo? ¿Es que no pueden darse cuenta que nos están impidiendo el derecho a la libertad ideológica a través de inflamar la mente prejuiciosa y temerosa y ciega?

¿Quién dijo que esas personas que acusan tienen autoridad moral para hacerlo y no son víctimas de su propia enfermedad psicológica? Y precisamente por eso se alejaron de la enseñanza… ¿Antes de investigar es “justo” que se condene mediáticamente y con pedido de captura y encerrando a una persona en la cárcel sin tomarle declaración por más de dos semanas? ¿Esta justicia se acerca al “arquetipo” de justicia? ¿O es una parte infame del sistema con que se anestesia al pueblo con la ilusión de justicia para que el “status quo” del poder imperante siga intacto e invulnerable? ¿Por qué un sabio debería someterse a la “cicuta” del sistema como Sócrates? ¿Y si tiene otros planes que no sean demostrar a sus discípulos la inmortalidad del alma? ¿Y si quiere dejar una influencia como una levadura que vaya actuando con el tiempo a través de otro modelo de educación posible? ¿Por qué habría de someterse a tan absurdo juicio de impostores?

Pedimos enfáticamente que los que no creen en los funcionarios corruptos ni quieren perpetuar su poder, levanten su voz y exijan la inmediata liberación de la Señora Miriam y la anulación de la orden de captura del maestro Mehir. ¿Podrá alguien frenar toda esta retrógrada impunidad y darle al fin credibilidad y constancia a nuestro sistema democrático? ¿O será que preferimos sólo “algunos tipos” de no discriminación? ¿Habrá algún perfil “político” que escuche la urgencia de nuestro reclamo? Exigimos libertad para pensar, para elegir nuestra ideología y para erigir nuestro Instituto educacional cuyos fines son exclusivamente humanitarios. Exigimos justicia, inmediata restitución de nuestros derechos como ciudadanos que creen en una sociedad libre y equitativa y una vida más natural, esencial y feliz para todos los seres.

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