Los motivos de quienes atacan a Mehir

¿Por qué un ataque tan encarnizado a un educador, añadiendo todos los días una mentira tras otra, en una sumatoria de calumnias que parecen no tener fin…? El maestro Mehir es un auténtico educador en las ideas arquetípicas universales de la esencia humana, un idealista que hizo una tarea de reconstrucción de los pilares eternos que subyacen en todas las religiones y contextos de conocimiento de la tradición, con el objetivo de borrar toda frontera cultural y religiosa que separe a los seres humanos y rescatar la esencia colectiva y universal de las leyes que viven en un inconciente sabio, que religa a todos los seres humanos en sus necesidades esenciales y reales, más allá de épocas y contextos socio-culturales. Una tarea de borrar fronteras ideológicas, religiosas, culturales y ver el trasfondo universal del alma humana, una tarea inclusiva, que tiende a eliminar cualquier discriminación y a abrazar todos los lenguajes y vias auténticas de realización del Ser. ¿Cómo pueden atribuirle sin conocerlo en lo más mínimo, lo más sórdido y siniestro de la condición humana: abusos, adicciones, estafas, etc, etc, etc?

La única respuesta posible es: por eso mismo. Porque es un poderoso educador en las ideas sin mácula que están más allá de los significados de esta cultura: más allá del “mal del siglo” y esta cacería inquisidora no es otra cosa más que una “persecución ideológica”… porque la Verdad siempre subvierte el sistema mentiroso del mundo, cuyos valores son prioritariamente materialistas, consumistas y egoicos, y quedan, a la luz de su enseñanza, expuestos sin atenuantes hipócritas. Porque la Verdad siempre atenta contra los sistemas de intereses establecidos para unos pocos, los que sostienen el sueño colectivo. ¿Qué se puede pensar de los que atacan, calumniando, a un sabio? Que la vida mediocre de los que aprendieron a resignarse como mercaderes de baratijas, es amenazada por la luz diamantina que habla sobre la auténtica intensidad de vida, sobre la verdadera justicia, sobre la ciencia al servicio del espíritu, sobre la bondad y el auténtico idealismo, sobre la armonía de la belleza, sobre el honorable cumplimiento de los deberes, sobre el Amor real.

El verbo luminoso deja mal parados a los que prefieren engañarse a sí mismos y defenderse de hacer concientes sus zonas en sombra. Los que dicen amar pero en realidad realizan una sociedad de socorros mutuos por miedo a la soledad: “te doy si me das”, amor de mercaderes, los que dicen luchar por la justicia y ser idealistas y de paso engrosan sus arcas con dinero o con poder o con mucha imaginación exaltada de sí y adoran al becerro de oro del ego y la materia, sobre los valores auténticamente humanos. Los que dicen representar la moral y las buenas costumbres y ser jueces éticos y objetivos, mientras salen de su casa por la puerta trasera a consumir drogas y frecuentar prostíbulos. Los que dicen defender la institución de la familia y adhieren en realidad a la institución oculta del “amante” o enfermos de frustración se destruyen y destruyen a “los seres queridos” o se separan ni bien la pasión merma su brillo efímero, dejando un tendal de hijos huérfanos que van a demandar lastimosamente toda la vida, un verdadero hogar… ¡Cuánta hipocresía enmascarada con fachadas éticas esperando el momento de derrocar a un verdadero idealista!

Me dirijo a la inteligencia de este pueblo para que no vuelva a decirse como hace unos años atrás: “si lo llevan preso por algo será…” mirando hacia otro lado distraídos, edificando la mentalidad ciega que construye dictaduras. Como no pueden acusar a la Verdad y someterla a juicio, siempre, históricamente, los idealistas son “barridos del mapa”, asesinados, sus ideas prohibidas, silenciadas, denostadas o completamente desnaturalizadas… ¿cómo lo hacen? Mintiendo, profanando, degradando la luz, urdiendo el velo de la ignorancia, silenciando, atizando con prejuicios la mente mecánica, enmascarando la mayor de las tiranías: el miedo.

Miedo a la verdad. Miedo a la libertad. Miedo a lo misterioso. Miedo al amor real.

Por nuestra parte, seguiremos difundiendo las ideas que hemos aprendido, invocando justicia en este momento oscuro y retrógado de nuestra historia como pueblo, seguiremos con nuestro proyecto de construir el instituto “El Cántaro” de indiscutibles metas humanitarias y educadoras para bien de todos aquellos que quieran libremente beneficiarse. Por su parte, silenciadores del Verbo, tal vez todavía estén a tiempo de comprender que la flecha erró el blanco de su propio centro: su propio espíritu. Y arrepentirse, retirando los infames cargos mentirosos al maestro Mehir y liberando de esa reclusión ilegal en la cárcel a una mujer completamente inocente: Miriam Macías.

Y recuerden: finalmente, siempre la noche es aniquilada por la luz, que si bien parece morir cuando la cubren las tinieblas, inexorablemente vuelve a renacer victoriosa en el alba. Podremos ahora ser calumniados, perseguidos, allanados, amenazados, encarcelados, pero nunca, históricamente, la mente inquisidora de las dictaduras y todos los ejércitos pudo ganarle a la inteligencia invulnerable de las IDEAS.

Agradecemos muy especialmente a los entrañables amigos que conocen nuestra escuela de conocimiento y al maestro Mehir, y no pertenecen a ella, y que no dudaron un segundo en levantar su voz de repudio con nombre y apellido ante tanta impunidad fuera de época, que alzaron su voz contra la calumnia, valientemente, sin especular con las consecuencias. Hacia ellos todo nuestro agradecimiento y cariño, “porque vale más la pena vivir un solo día con honor que toda una larga vida entre los oscurecidos”. De esa índole se gestan los héroes que edifican el alba de los pueblos.

 

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