Mamá:
Te quiero contar, o recordar , mejor dicho, cómo era mi vida antes de entrar a la Escuela el Cántaro, porque nuestra falta de comunicación y nuestro modo de hacer la vista gorda en este momento atenta contra mis anhelos. Tu desconfianza contribuye a que esta injusticia no termine.

Te cuento que básicamente la tónica de mi vida era la autodestrucción. Fumaba sin parar y también me drogaba; la relación con mi pareja era totalmente enferma, y nos lastimábamos mutuamente todo el tiempo. Cuando tenía 18 años fui a una ginecóloga y ella, mirando unos estudios que me había hecho, me dijo que no iba a poder ser madre. Y eso creí toda mi juventud. Lo único que hacía con mi vida era destruirla. Estaba descreída de todo: no creía en Dios, no creía en el amor, ni en la felicidad, no veía indicios de una vida sana y natural, acorde a las leyes.

Voy a rescatar que lo que me encantaba -y que era una caricia para mi alma- era trabajar con niños. Esto contrarrestaba un poco a mi vida llena de malos hábitos, pero obviamente eso no era suficiente, no me iba salvar de tan mala vida. Cuando conocí la Escuela y a Mehir, mi alma se estremeció. Reconocí que ahí estaba lo que inciertamente, y a tientas, siempre había buscado.

Ni bien entré en la escuela, sufrí una crisis. Vi cómo estaba destruyendo mi vida y que iba camino a la muerte, como mi padre. Mi papá, o sea, tu ex-marido, no tenía ni 50 años cuando murió, pesando treinta y pico de kilos, todo entubado y con cicatrices de operaciones de la panza a la coronilla. Sabés que él era alcohólico y fumaba muchísimo, y esos malos hábitos lo mataron, y yo seguía su camino en un proceso aún más acelerado.

Cuando descubrí como iba a ser mi final en esta existencia, si seguía con mis mecanismos habituales, obviamente me volví loca. Vos podés seguir echando la culpa afuera de mi locura, pero te cuento que esa locura se gestó en el seno de tu hogar y luego estalló cuando decidí escarbar un poco. Si no hubiese sido por eso aún seguiría presa de todos mis traumas y deteriorando mi vida. Entre otras cosas, yo no sería madre. Y vos no serías abuela de tu precioso y sano nieto.

Pero de la mano de Mehir, muy pronto salí de ese cuadro de locura. De ahí en más mi vida pegó un giro de 180 grados. Es por eso que no me avergüenza exponer todo esto, ya que me siento muy separada de aquella “pobre joven que no podía con su vida”.

Te quiero contar también quién es ese hombre del cual vos desconfías y qué es lo que hizo por mí. Mehir me enseñó a estar mas allá de mis traumas. Uno tiene que verlos para no vivir presos a ellos. Me enseñó que uno mismo es el creador de su propio mundo, y a ver que el enemigo no está afuera, sino que es uno mismo el causante de todos los aconteceres de su vida. A partir de que se comprende eso, ya no me siento más víctima ni me regodeo en la autocompasión. Gracias a esta enseñanza, soy una persona que lucha por mejorar la calidad de su vida. Y la de mi familia. Cada uno es el creador de su propia vida, y yo por razones obvias, elijo vivir como me enseñó mi Maestro.

Ahora intento el camino de la dignidad, tengo una vida realmente sana, purifico mi cuerpo con Ciencia de la energía, sutilizo mi femineidad con la danza, purifico mis emociones y me fortalezco física y espiritualmente con el Lien Chi. Vivo en medio de la naturaleza junto a mi familia y educo a mi hijo sanamente.

Decime ¿Mi modo de vida no te cierra, mamá? ¿Qué viste de malo en ella? Siempre te abrí las puertas de mi casa y hasta fuiste testigo de cómo mejoré radicalmente mi vida y que la Escuela es todo lo contrario a una secta destructiva.

¿Por qué necesitas escuchar a los que están en contra de mis ideales para saber de mí? ¿Por qué no hablas conmigo? ¿Acaso pensás que soy una niñita que no sabe qué hacer con su vida? ¡No! Eso fue antes de conocer la escuela. Ahora soy una adulta que decide por sí misma, no necesito el ala de mamá para protegerme, menos con tanta falsedad en el medio

Si tenés oídos para escuchar, te sigo contando. ¿Sabes que Mehir me salvó la vida antes de que yo acabara con ella? Me enseñó lo bueno, lo bello y lo justo de la vida. Él nos enseña a ser más humanos, más sinceros, más sanos y más libres, a vivir verdaderamente. Lejos de lavarnos el cerebro nos enseña a estar más conscientes, a ser dignos, honestos y a ayudar a otros.

Mehir no es un “profesor” que te llena de lecciones. En su accionar diario nosotros aprendemos a ser mejores y más buenos. Así vive él: dedica su vida a la enseñanza y a sus discípulos, por el mero hecho de hacer el bien. Es un hombre noble, sabio y altruista, con verdaderos ideales y de palabra, y eso es lo que nos trasmite.

Conozco verdaderamente a mi Maestro y de lo que se lo acusa no tiene nada que ver con su nivel de ser. Lejos esta él de toda la enfermedad humana que la veo más relacionada a las patologías de las supuestas víctimas que a la nobleza de este sabio hombre.

Mamá, este es el hombre del cual vos desconfías y esta es mi vida. Te quiero aclarar que no te culpo de nada, sé que haces lo que podés, solo quiero que me respetes como adulto. Espero que comprendas que no acepto una relación falsa y que yo decido por mí misma, ojalá en algún momento entiendas mi idioma y podamos vincularnos sanamente.

No hay más verdad que la que te estoy expresando en esta carta.

Fernanda

8 comentarios
  1. Iara Dice:

    No te conocí antes, Pero ahora te conozco y si yo fuera tu madre estaría re orgullosa de vos, conozco tu vida y tu forma de encararla y sé que sos una re guerrera que lucha día a día por ser excelente madre y excelente persona.

  2. silvana Dice:

    la verdad es que la persona que conoce la escuela y tiene la suficiente sensibilidad y guarda en su ser verdaderos anhelos, tiene un minimo de intuicion logra con esfuerzo mejor su ser e irradiar otra historia, una historia que se aleja de los canones ordinarios de una cultura enferma. creo que la enseñanza del maestro, nos da las erramientas para ser mejores personas.
    nuestros padres lejos de estar preocupados tienen que estar orgullosos y tranquilos de tener hijos que pretenden mejorarse dia a dia. quizas es lo que querian y no les salio.
    les propongo a los padres escuchar a sus hijos y tambien ver como viven creo que habla por si solo………….

  3. Nadia Dice:

    Es increible que haya que dar tantas explicaciones a los padres de lo que uno hace, hizo, y dejo de hacer cuando conocio la Escuela.

    Que obvio que es para todos que lo unico que buscan es mantener el status quo, la matriz, el molde!

    Conozco a Fernanda desde que llego a la Escuela, supe la primera vez que hablamos que cada palabra que describia la vida de escuela, conmovia su alma… Se que luchó, y aún lucha contra viento y marea para ir mas alla de si misma.

    Me pregunto: ¿como puede ser que ante tantos cambios radicales en la vida de sus hijos, sigan empeñados en afirmar que la Escuela EL CANTARO, es una secta?

    LEVANTEN LOS CARGOS CONTRA EL MAESTRO!!!!… y colaboren con la construccion del INSTITUTO!!!

  4. Adrián Dice:

    Soy vecino de Fernanda desde que se mudaron a Córdoba ya hace tipo 3 años, y testigo de cómo su hijo fue creciendo día a día y es una perfecta evidencia de su vida sana. Su madre, en lugar de ver las EVIDENCIAS CONCRETAS Y MANIFIESTAS prefirió escuchar las voces de los Navarros, las Lombardis y cía, que le vendieron la película que todos conocemos. Esperemos que tenga algo de cordura y recapacite; en lugar de ayudar, con sus actos lo que hace es perjudicar hasta a su propia hija. Levanten los cargos y déjennos vivir en paz.

  5. María de los Angeles Dice:

    Al igual que Nadia me asombro de ver como los padres repentinamente “desconocen” a sus hijos, es como si se les volara el chip de memoria y creyeran que sus hijos siempre fueron impecables. Todos los que conformamos la Escuela El Cántaro elegimos esta vida porque necesitamos incorporar todas las cosas maravillosas que Fernanda menciona en la nota, cosas que Mehir nos enseña a través del ejemplo, no de puro charlatán. Pero los padres mienten diciendo que antes estabamos mejor. Realmente seria fundamental que se detengan a recordar sinceramente la vida veniamos haciendo y se van a dar cuenta solos de la mentira que se montó contra nuestro maestro. Seguramente alguna persona ni siquiera sabe como vivía su hijo/a, pero como la sociedad dice que esto está mal, no contradice a la opinión pública, la pereza existencial no le permite indagar cual es la verdad.

  6. marcela Dice:

    Conozco a Fernanda desde que entróa la Escuela El Cantaro ,y vi todo su proceso, como fue cambiando su vida y como el Maestro la ayudaba y aconsejaba. Ella siguió con mucho esmero sus consejos.Comparto el agradecimiento que siente por todo lo que el Maestro Mehir nos dio, con paciencia y perseverancia a lo largo de muchos años. Y por sobre todo que El es un ejemplo vivo de todo lo que enseña.
    Si los padres pudieran dejar ser libres a sus hijos, estarian orgullosos de la vida que llevan, porque gracias al Maestro aprendimos a vivir dignamente.POR ESO CREO QUE LA VERDAD DEBE SER ESCUCHADA! A QUIEN CORRESPONDA:
    LEVANTEN LOS CARGOS CONTRA EL MAESTRO MEHIR
    NECESITAMOS EL APOYO DE LAS AUTORIDADES PARA LA CONSTRUCCION DE NUESTRO INSTITUTO EL CANTARO
    TODOS SUS DISCIPULOS NECESITAMOS SEGUIR SIENDO INSTRUIDOS POR NUESTRO MAESTRO

  7. maria Dice:

    Y ….si…no es fácil pensar libremente.Hay muchos condicionamientos:la familia,los compañeros de trabajo,la vecina de al lado.Y ellos pueden decir tantas cosas si uno decide ser y pensar diferente al resto.La diferencia entre nosotros y estos padres preocupados es que a nosotros no nos importa lo que piensen los vecinos ,los compañeros,etc.No le hacemos mal a nadie,al contario tratamos de poner el foco allí donde se necesita una ayuda ,una palabra correcta,siguiendo el ejemplo de Mehir,en nuestra humildísima medida.Tenemos uan palabra sana en todos los planos para poder dar un útil consejo.Hay mucha enfermedad y malos hábitos en la sociedad.Durante muchos años ,junto con nuestro Maestro,hemos mirado los males del mundo dentro nuestro y hemos reflexioando y trabajado sobre ellos ,no es que no los tengamos. Mediten sobre esto.

  8. Mariana S Dice:

    En el poco tiempo que conozco a Fernanda me dí cuenta lo buena persona que es, y como lleva con ella las enseñanzas del maestro como latido de su corazón si un padre no puede ver que un hijo debe ser libre para poder seguir su propio sendero al menos podría darse cuenta de un antes y después. Y ver la diferencia entre seguir las rutinas autodestructivas y la búsqueda esencial de la armonía en su ser. Espero que los padres puedan darse cuenta que camino elejimos que nada tiene que ver con una pendiente destructiva sino todo lo contrario. para mejorar como personas y dejar un un germen.

Los comentarios están desactivados.