¿Persuasión psicológica o influjo sexual?

El abogado de las víctimas dice que el acusado ejerce una coerción psicológica tal que las mujeres se ven obligadas a acostarse con él. Y algunos curiosos dicen…“¡Bueno, bueno… ¿cuál será la receta? Si hay una coerción es menester dejarla asentada!”; Pero no, ¡acá el fiscal ni come ni deja comer!

Y mientras tanto el abogado grita desesperado: ¡LLEVENLO A LA CARCEL SEÑOR JUEZ! ¡Nada de pruebas, investigaciones ni indagatorias! Primero un pedido de captura y a la cárcel! Así lo dice la ley de abuso sexual y yo soy un gran defensor de la ley!” ¿¿?? …¡Cuánto fervor señor abogado! ¿Usted tampoco quiere saber la receta? Yo se las voy a decir igual…

Cuando el hombre es hombre una mujer (las que todavía guardan gusto por los hombres) se ven atraídas. Por ejemplo, en una sociedad materialista, viciosa y superficial, cuando aparece un hombre bien parecido, que goza de buena salud, con porte, inteligente, bondadoso, viril, fuerte, seguro de sí mismo ¿no se siente atraída una mujer? SI. Yo me siento atraída y su esposa y su hija si conocieran a Mehir también se sentirían atraídas por él. El trabajo sobre sí, el cultivo de las cualidades humanas y el desarrollo de los atributos propios de un hombre es la receta.

A hombre corruptos, que viven de sus agachaditas, oportunistas, adinerados acumuladores y miserables a la vez, enflaquecidos y pálidos o gordos y viciosos ambos casos dignos de repugnarles a cualquier mujer, cuyos vicios los hacen de mal olor así estén vestidos de traje y corbata, hombres de pensamientos mórbidos, emociones violentas y rencorosas o lánguidas por completo, sin una seguridad de sí verdadera, hombres que hablan mucho y hacen poco, que salen a ejercer el poder que su puesto de trabajo o situación económica les confiere y luego vuelven corriendo a ver que su esposa siga en casa y asegurarse de que por lo menos sus hijos los quieran. Esos son los hombres que las mujeres repugnan. Estos son los que no comen –por motivos obvios-,  ¿a qué mujer le gusta un hombre así?

Este es el estado de la humanidad. Pero mientras que algunos con humildad y observación de sí buscan perfeccionarse, otros se dicen que así es el hombre y se consuelan pensando que hay degenerados aún peores. Estos hombres son los que buscan arrastrar a Mehir a un cuadro de abuso sexual. Y se preguntan: ¿Cómo puede ser que un hombre haga el amor con tantas mujeres? ¡Las tiene que obligar! ¡No hay otro modo!

Y sucede que para la mayoría de los hombres no existe otro modo de acceder a la sexualidad más que tomándola a la fuerza o persuadiendo psicológicamente de algún modo a la mujer. Debe arrebatar una breve e insípida copulación tomando por asalto a su esposa que hace horas se fue a dormir, o debe salir a buscar el sexo por la noche en algún bar prometiéndole a una jovencita viajes y ostentaciones, o en el peor de los casos en un prostíbulo en donde lejos de promesas una cópula se hace bien efectiva. ¡Qué hipocresía!

El hombre de esta sociedad busca la cópula tomándola por la fuerza o persuadiendo psicológicamente a la mujer con bienes materiales porque ciertamente no tiene otra cosa para ofrecerle. Son pocos los que buscan el sexo con promesas espirituales, porque el espíritu nunca llega y la degeneración de estos supuestos religiosos queda en evidencia. No es el caso de Mehir que nunca prometió nada parecido y su enseñanza se basa en que cada uno haga los esfuerzos que su voluntad y disciplina le permitan para ser mejores hombres y mujeres, base de una sociedad más sana.

Este es el perfil psicológico de los moralistas que quieren mandar a Mehir Indij a la cárcel. Ese es el perfil de gente que defienden a un par de mujeres que dicen haberse sometido involuntariamente a numerosos y extendidos vínculos sexuales con Mehir. Soy curiosa… ¿Alguien les preguntó si tuvieron un orgasmo durante el “abuso sexual”? ¿Si disfrutás del abuso sexual se puede considerar un abuso –me pregunto-?

¿Se han preguntado eso los maridos de estas pobres damiselas? NO.
¿Y el fiscal? TAMPOCO. Nadie se anima a preguntárselo, ¡no vaya a ser cosa de que digan que sí y se venga la causa abajo!

¿Coerción psicológica o influjo sexual?

Es entendible Sr. Hector Navarro que usted, como muchos, crean que Mehir es un abusador sexual. Desde donde usted está no hay otra explicación posible para un hombre que ha hecho el amor con muchas mujeres. Es entendible que saque esa conclusión. Pero no se avergüence ni se agravie. No pierda la calma porque no ha hecho el amor con TODAS las mujeres, ya que por ejemplo las mujeres con psicopatologías graves (delirios e imaginaciones sobre duendes y hadas, obsesiva seducción histéricas y consecuente paranoia de abuso, efectivos “abusos sexuales” consentidos durante la adolescencia por parte de un familiar, etc.) como sus supuestas víctimas nunca han sido del agrado del maestro y no ha tenido tal vínculo sexual por más “coercionadas” que ellas hayan estado. Más vale pregúntese qué celo, envidia y competencia lleva a estas dignas mujeres a hacer semejante denuncia. Más vale averigüe a quién representa y a quien acusa antes de poner su nombre en una causa.