Reparación de Daños

La falta de pruebas, luego de cuatro meses, es la prueba más contundente: Mario Indij es inocente. ¿Quién lo hará recuperar el tiempo perdido? ¿Cómo se le devuelve la vida perdida a un hombre desterrado?

Tarde o temprano, desde donde está planteada la acusación, no pueden atribuirle ningún delito a Mario Indij ni prohibir la Escuela de Conocimiento El Cántaro. Mientas tanto, en busca de pruebas, siguen cometiendo abusos e incontables perjuicios… ¿Y quién va a responder por eso? ¿Quién paga los delitos cometidos por esta injusta acusación? Cuando la Convención Americana sobre los Derechos Humanos dice en el art. 13 inc.2 que la libertad de prensa no está sujeta a censura pero sí a las responsabilidades ulteriores cuando afecta la reputación de los demás, ¿Significa que La Voz del Interior y todos los medios de comunicación que injuriaron el nombre y la reputación de Mario Indij van a pagar con dinero por eso? ¿Cómo se paga un bien intangible como la reputación de una persona por demás inocente, un ciudadano intachable que no debe ni un solo impuesto a nada a nadie, de una conducta social ejemplar que cualquier ciudadano de Carlos Paz puede atestiguar? ¿Cómo se paga eso? ¿Hay un monto de dinero equivalente a toda una vida de trabajo sobre sí, educación y perfeccionamiento del ser ahora embarrado por una denuncia infame? ¿Quiénes se hacen cargo?

¿Quién responde por el quiebre económico sufrido por el acusado que tuvo que detener su actividad económica y vender sus bienes para pagarle al abogado que demuestra su inocencia? ¿Quién responde por todo los ahorros que sacrificó para sostener a su familia cuando le era imposible seguir trabajando? ¿Quién responde por los ahorros despilfarrados que le permitieron tener la libertad que la justicia injustamente no le permitía tener? ¿Quién paga por los daños que sufrió su salud? ¿Cómo se paga la vida de una persona?

¿Quién responde por los abusos de poder autorizados por la fiscalía de Villa Carlos Paz a cargo de Ricardo Mazzuchi quien tuvo a una mujer inocente detenida durante 48 días en una cárcel? ¿Quién responde por el daño psicológico sufrido por Miriam Macías quien en condiciones deplorables y sin haberle tomado indagatoria ni explicado el motivo de su prisión fue privada de su libertad? ¿Quién responde por los daños sobre el nombre de Miriam Macías injuriada públicamente?

¿Quién se hace cargo de los abusos de poder del fiscal de turno? 18 allanamientos vacíos, pertenencias y herramientas de trabajo confiscadas, invasiones a la privacidad, teléfonos intervenidos, casillas de e-mail intervenidas, patrulleros en las puertas de nuestras casas, gente detenida, expedientes perdidos y demorados, retardo de justicia, interrogatorios violentos y tendenciosos, pedido de captura sobre una persona acusada de un crimen que no cometió y sin pruebas que respalden las acusaciones…

Y sin mencionar todas las acciones no oficiales: amenazas a ex miembros de El Cántaro, a familiares y a discípulos, periódicos llamando para negociar la calumnia, una ola de robos o allanamientos encubiertos en la casa de los discípulos de Mario Indij, ladrones que lejos de entrar a las casas para llevarse objetos de valor o simplemente una garrafa para pasar el invierno revuelven papeles, se llevan el CPU pero dejan el plasma, rompen autos para llevarse celulares pero dejan el estéreo ¿No es raro? ¿Nadie se va a hacer cargo de estos daños? Que nos digan quién, cómo y cuándo van a resarcir lo que es posible resarcir. Y aun así…

Aun así, la calumnia sobre el nombre de Mario Indij se ha sembrado ya en la opinión pública. Así La Voz del Interior publique en primera plana del domingo y sus tres páginas consecutivas una nota hablando bien del señor Indij y el Cántaro. Así Telefé vuelva a pasar nuestros videos sin subtítulos morbosos y promocione nuestra escuela. Así Canal 13 diga que se equivocaron al decir que era un degenerado que trasmitía enfermedades venéreas y publicite nuestros seminarios de educación sexual. Así vaya el mismo periodista Sergio Carreras a pedirle disculpas a la familia del acusado, a su esposa y a sus hijos, aun así la herida psíquica y moral está hecha.

Aun así, la legislación sobre abuso sexual, que ante una denuncia permite la prisión preventiva por tiempo indefinido de un hombre que puede ser inocente y cuya culpabilidad no se puede probar, va a seguir existiendo.

Aun así fiscales como Ricardo Mazzuchi que no respetan los límites que la ley impone sobre su poder van a seguir en ejercicio.

Aun así abogados como Héctor Walter Navarro van a seguir luchando por  mandar a la cárcel a los que ellos consideran criminales y no a los que verdaderamente lo son, aún si esto significa pasar por arriba de la ley (como lo han hecho), aún si esto significa buscarle la trampa a la ley (como es el caso de la denuncia por abuso sexual), aún si esto significa sacar una ley nueva para que se haga su voluntad y no la de un gobierno democrático (como lo es la ley anti-sectas).

¿Por qué tiene un ciudadano que hacerle juicio -con todos los gastos que ello implica- a un funcionario público para que sea ético, honesto, correcto y no corrupto? ¿No debería el Estado hacer este juicio? ¿Por qué un ciudadano tiene que hacerle un juicio a la provincia y al estado por ser víctima de una legislación deficiente? ¿No le corresponde al poder legislativo revisarla espontáneamente?

¿Por qué un ciudadano debe hacerle juicio a un abogado, supuestamente defensor de la ley y la democracia, para que no siga atentando contra la misma? ¿No es responsabilidad del Estado poner en tela de juicio su matrícula y privarlo de ser necesario de tal infame ejercicio?

¿Por qué un ciudadano al que ya lo han despojado de todos sus bienes materiales -para no hablar de los intangibles- a causa de esta injusticia tiene que seguir invirtiendo de su bolsillo para que este país sea JUSTO y no perjudique a otros? 

Esta pareciera ser la regla implícita: si quiere un país mejor hágalo usted mismo. ¡Pero ojo que si no nos gusta lo que hace lo mandamos preso por abuso sexual!