Será Justicia

Luego de mis largos años de ejercicio de la profesión como abogado y considerado por las leyes como auxiliar de la justicia debo confesar que la duda ha habitado en mi, respecto de eso que llamamos JUSTICIA, hoy no me caben dudas que ha sido siempre una incomprensión de su más íntima naturaleza.

Haber aprendido con MEHIR la simbología más excelsa ha logrado desentrañar y desbaratar aquellas dudas que motivaban sin rumbo los pensamientos más escépticos, gracias a la reflexión, anotación y de poner las cosas en su verdadero órden sin automatismo a control remoto.

Enfocado en la imagen de la Justicia: una dama con los ojos vendados, con una balanza en su mano izquierda y una espada en su diestra da a pensar y reflexionar en los más antiguos arcanos y en aquellos arquetipos que desde muy antiguo así fueron representados.

La venda que exige la abstención de los sentidos de: este me agrada o este me desagrada, de los prejuicios y de los que otros dicen, inventan, fantasean y sobre todo de los hoy formadores de opinión con datos al boleo, amparados en lo que pareciera ser un invulnerable derecho casi divino de libertad.

La balanza en su mano izquierda y una espada en la derecha como aparentes opuestos pero complementarios al fin en un equilibrio absoluto dado por esa contención que hablaba recién y, por sobre todo como superior, la inteligencia que se eleva más allá de las situaciones enmarañadas y confusas que oscurecen el más mínimo juicio. La severidad y la misericordia equilibradas por la indulgencia. La imagen de la VERDAD.

Ahora bien esto, como dijera anteriormente, representa el arquetipo. Pero también está el opuesto como en todo orden y si está la VERDAD está inevitablemente la MENTIRA. Cuando la venda de la dama llamada JUSTICIA y VERDAD se saca para que el agrado o desagrado, el prejuicio y la corriente de opinión circule y abra sin más el juicio sin JUSTICIA, se desenvaina la espada con crueldad y con la frialdad de la insensibilidad, sin corazón, sin inteligencia y la balanza ya es el argumento obsceno que encuentra su fundamento en el orgullo que no permite reconocer que fue víctima de su propia debilidad conformando el DESEQUILIBRIO.

Pero así y todo la VERDAD es fuerte y logra quebrar el brazo de aquel que como verdugo de turno empuña la espada para castigar sin razón y permite que otro con mejor tino ocupe el lugar de lo que es inmutable y permanente que es la JUSTICIA.

SERGIO CASADO. ABOGADO.