Sobreseimiento al Maestro Mehir

Resulta evidente que el hecho como tipo penal específico punido por la Ley, NO EXISTE. Y corresponde el dictado de sentencia de sobreseimiento, porque sin violencia o intimidación no hay violación.

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ACOMPAÑAN DESIGNACIÓN.- PIDEN PARTICIPACIÓN.- RECUSAN.- INSTAN SOBRESEIMIENTO.-

Señor Fiscal de Instrucción:

RAINIERO PALACIO y JORGE SANTIAGO PÉREZ, de la matrícula de abogados, venimos a acompañar escrito de designación de defensor del imputado MARIO DARIO INDIJ, el que hemos firmado y sellado para que surta efecto lo dispuesto por el art. 4º de la Ley Prov. #9459 y en tal situación a V. S. decimos:

1º.-) Por este acto, aceptamos el cargo para el que hemos sido propuestos, en consecuencia solicitamos se nos tenga en autos como defensores de este encartado y se nos acuerde la correspondiente participación legal.

2º.-) Asimismo, en base a la circunstancia de haber denunciado con anterioridad al titular de esta Fiscalía Dr. RICARDO MAZUCCHI ante la Fiscalía General por el delito de retardo de justicia, interponemos recusación en su contra en orden a lo autorizado por el art. 60 inc. 7º ritual en función del art. 68 ibídem.

3º.-) Teniendo en cuenta que la indagatoria del imputado no constituye un presupuesto formal del sobreseimiento, venimos a impetrar tal decisión desincriminatoria, en las condiciones de los arts. 348 y 350 inc. 1º) del Código de rito, ya que en el sub lite resulta evidente que el hecho enrostrado no existió.

En efecto, la acusación engasta en la norma del art. 119 del Código Penal (t.o. Ley 25.087) y aunque todos sabemos que la reforma del Código Penal en este aspecto sólo puede ostentar el acierto del cambio correcto de título para identificar más acertadamente el bien jurídico protegido, la esencia conceptual de lo que tradicionalmente ha sido conocido como “violación” no ha variado en absoluto.

Hecha la precedente disgresión, destaca al pronto que la supuesta víctima (que no denunció en ningún momento a nuestro pupilo por nada) se limita a relatar una relación sexual extendida en el tiempo, que comenzó en Buenos Aires y continuó en el valle de Punilla, hacia donde la Srta. MARIA KOHAN, se trasladó voluntariamente en un transporte público, suponemos que para continuar su aventura sexual extramatrimonial.

Los infrascriptos tenemos acceso legítimo al expediente, como defensores que somos de MIRIAM MABEL MACÍAS, pero tenemos pleno conocimiento de que a fs. prestó declaración testimonial la Srta. MARÍA KOHAN, amante circunstancial de nuestro defendido, la que se a limitado a relatar los pormenores objetivos de su consentida relación y de sus pareceres de contenido meramente psicológico que en su mente dejó el hecho.

Pero no se advierte de ninguna de las expresiones de la testigo que para conceder los favores sexuales elementales y primitivos que relata, haya mediado en su contra algún tipo de “…violencia, amenaza, abuso coactivo o intimidatorio de una relación de dependencia, de autoridad, o de poder…” que precisamente consisten los medios comisivos que identifican y precisan el tipo penal en el que engasta la acusación en contra de nuestro cliente.

Si es así, como es, resulta evidente que el hecho enrostrado, como tipo penal específico punido por la Ley, NO EXISTE. Y de allí, que sin mayores indagaciones, corresponde el dictado de sentencia de sobreseimiento, que venimos a impetrar en este acto -porque sin violencia o intimidación no hay violación-.

Tenga V. S. por presentada la designación de defensores y nos acuerde participación en tal carácter, aceptando la recusación planteada para que quien subrogue al recusado titular de esta Fiscalía impetre ante el Juez de Control el sobreseimiento de Mario Darío Indij, o, de no coincidir, remita igualmente los autos para que el Control decida, que todo ell, ES DE LEY.